Río II: Monte debió pedir otro adelanto de coparticipación para cubrir déficit comunal

Río II: Monte debió pedir otro adelanto de coparticipación para cubrir déficit comunal
Entre hoy y mañana recibirá de la Provincia 500 mil pesos. Es la segunda partida solicitada en menos de 9 meses.

En un hecho que no registra muchos antecedentes en los últimos años de la historia provincial, el intendente de Río Segundo, Javier Monte, se vio obligado a solicitar por segunda vez en menos de 9 meses un adelanto de coparticipación provincial con el fin de compensar el elevado déficit de su administración y abonar en tiempo y forma los salarios del personal y los pagos a los diferentes proveedores.

De acuerdo a lo informado por distintas fuentes del municipio local, entre hoy y mañana, la Provincia le transferirá al estado local medio millón de pesos que deberán ser devueltos en 36 cuotas mensuales y consecutivas a través de sendos descuentos de las remesas coparticipables.

Es la segunda vez desde que asumió en diciembre del año pasado, que el titular del Departamento Ejecutivo local se ve obligado a recurrir a la Provincia para evitar el colapso financiero de su administración.

En el mes de enero, también se solicitó y logró una aporte especial del Gobierno de Córdoba por 500 mil pesos por el mismo motivo.

Con estos recursos, el intendente pretende regularizar parte de la deuda flotante que existe con los proveedores municipales y ponerse al día con los sueldos. Además espera concluir sin mayores sobresaltos este primer año de gestión al frente de uno de los municipios más endeudados de la Provincia y con un déficit crónico casi inmanejable desde hace 17 años.

Según admiten las propias autoridades locales, el 77% del presupuesto debe destinarse al pago de los salarios de planta permanente. En total son 214 agentes los que revisten para el municipio, con sueldos en blanco. A ese número hay que agregar además algunos contratados y jornalizados.

En Río Segundo, el 77% del Presupuesto municipal se destina al pago de salarios y eso torna muy difícil gobernar bien.

Si al elevado gasto salarial se suma el hecho de que en promedio sólo paga las tasas en tiempo y forma la mitad de los contribuyentes, se entiende entonces el porqué de los problemas crónicos que afecta esta administración.

A diferencia de las vecinas ciudades de Oncativo, Pilar y Oliva que tienen un equilibrio presupuestario interesante desde hace varios años, en Río Segundo los egresos superan ampliamente a los ingresos propios y de coparticipación.

Por esta razón, los sucesivos gobiernos radicales y justicialistas que se alternaron desde 1991 en adelante no han podido realizar obras de envergadura ni optimizar las prestaciones básicas del Estado local.

Incluso y pese a estas limitaciones estructurales, los anteriores jefes comunales incrementaron la planta de personal elevando el número a una cifra muy superior a la que requiere un municipio de las características de Río Segundo.

Futuro hipotecado

Ante este contexto y con un futuro financiero casi hipotecado, el nuevo titular del Departamento Ejecutivo apunta a instrumentar varias medidas de excepción que le permitan aliviar la situación.

Entre otras opciones, se analiza la posibilidad de proponer jubilaciones anticipadas del personal, congelar vacantes y horas extras.

Por otra parte, para mejorar el cobro de tasas, se pondría un plan de seguimiento de los contribuyentes de mayores recursos, que pese a tener dinero no cumplen con el pago de sus obligaciones tributarias locales. Javier Monte aspira a renovar el municipio y por esta razón ha pedido un esfuerzo especial a todos los empleados y al reducido grupo de funcionarios políticos que lo acompaña, para rediseñar una nueva estructura administrativa y burocrática que permita reducir en forma paulatina el porcentaje del presupuesto que se destina al pago de salarios.

El objetivo del titular del Departamento Ejecutivo es que a partir de una mayor recaudación y una menor erogación porcentual en sueldos por el retiro anticipado y voluntario de los agentes de mayor antigüedad, se puedan equilibrar las finanzas.

De lo contrario, su administración estará destinada al fracaso tal como ocurrió con sus antecesores en el cargo que abandonaron la función con muy baja imagen pública por los desaciertos cometidos.

Desde la Provincia prometieron la ayuda necesaria, pero con cierta lógica exigen además que el municipio aplique los cambios estructurales que demanda poner en orden las finanzas de manera definitiva.

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