El Obispo de Azul Monseñor Hugo Manuel Salaberry, celebró la Misa de cuerpo presente despidiendo los restos del que fuera párroco de nuestra ciudad, el Padre Antonio Gradoazo.
En el cementerio local, elevó una oración a Dios y a la Virgen María, y expresó: “A la Virgen nos encomendamos. Cuando nos toque a nosotros este sublime y apasionante último paso en nuestra vida, nos encuentre en paz con Dios, con la comunidad, con la familia y uno mismo”.
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