El obispo Roberto Rodríguez reflexionó sobre la importancia de fortalecer la unión para alcanzar un crecimiento equitativo en toda La Rioja, durante el Tedeum que celebró ayer en el Día de la Patria en la Iglesia Catedral.
En tanto, la Municipalidad de la Capital estuvo representada por el viceintendente Armando Molina y funcionarios del Concejo Deliberante.
En la ocasión, el obispo invitó a reflexionar “en este día de acción de gracias” con el fin de “superar las dificultades en la que vivimos y los desencuentros, porque formamos un solo pueblo”. “Tenemos algo en común que es nuestra fe, nuestra pertenencia a la cultura riojana que produjo interesantes expresiones a lo largo de los tiempos, y no puede ser que nos enfrentemos cuando queremos construir juntos, lo que no significa homogeneidad, sino tener el arte y la inspiración del espíritu que tiende a acercar a los hombres, porque todos queremos un destino común pensando en aquellos que más necesitan de nuestro acompañamiento”, manifestó.
“Algunos se preguntan ¿qué mundo vamos a dejar a las generaciones que vienen?, yo preguntaría ¿qué generaciones vamos a dejar a este mundo?”, analizó y en ese punto, resaltó el valor de “una educación que acerque y no aleje, que tienda a formar comunión”. “Esa es nuestra responsabilidad por el bien común, dejando de lado nuestros egoísmos particulares”, remarcó.
A la vez, señaló: “tenemos que tratar de recomponer el tejido social para que podamos construir juntos”.
Monseñor Rodríguez aprovechó la oportunidad para citar a un poeta criollo que en uno de sus versos declaró que “la Argentina se creó para que haya menos hambre y menos frío en el mundo” y convocó a los funcionarios presentes en la Catedral a hacer realidad este abnegado anhelo del escritor.



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