Momento difícil para el candidato Quiroga

Momento difícil para el candidato Quiroga

Es un momento objetivamente difícil para Horacio Quiroga y sus planes electorales, porque la presión de sus adversarios ha encontrado cauces concretos por donde expresarse, a tal punto que tal vez solo pueda revertir estos efectos negativos, utilizando esa misma publicidad en contra para cambiarla por exposición positiva en función de la fuerte exposición de su imagen.

 

En el Deliberante, el caso Cataret, esa singular historia con eje en un servicio que solo es fundamental para colectivos y camiones, ya que los particulares poco lo utilizan y escasamente se les exige, cumplió su previsible ciclo: aprobación, veto, y nueva aprobación, esta vez ya sin chance de revertir el proceso para el Ejecutivo. En la misma sesión, se impuso la auditoría de la Universidad a Indalo (no resistida por el oficialismo, pero iniciativa de la oposición); y la regularización de tierras en Colonia Nueva Esperanza limó algunas pretensiones del Ejecutivo para dejar lisa y llanamente lo que los habitantes de esa estepa pretendían.

En todas las jugadas, operó una alianza “anti-Pechi”, curiosamente integrada por el MPN, la CC-Ari, la UCR “rebelde”, Libres del Sur, el Frente para la Victoria, es decir, todos contra el NCN, que quedó en soledad y sufriendo los efectos del momento negativo.

Al mismo tiempo, la puja entre Macri y Massa pulverizó el “vamos todos con Pechi” que se había publicitado hace poco tiempo. Desde Buenos Aires, Massa produjo una pequeña catástrofe para el escenario neuquino que sueña con desplazar al MPN desde el proyecto capitalino: nominó a Jorge Sapag como un posible ministro de Energía de su gobierno; refrendó con esto al MPN como principal socio; y ubicó a Quiroga como tercero en las encuestas, detrás del partido provincial y del Frente para la Victoria que lidera desde la candidatura Ramón Rioseco.

 

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