El modelo k no halla respuesta para la inflación

Por Walter Brown

El incremento del Costo de Vida se siente en el bolsillo y tiene, como consecuencia lógica, el reclamo de aumentos salariales. El alza inflacionaria no se puede ocultar tras eufemismos, ni hacerla desaparecer cargando culpas sobre terceros.

Es parte de un modelo económico que ha intentado, sin éxito, ocultar el problema bajo la alfombra de la manipulación estadística. Pero hay una realidad incontrastable, que el gobernador de Tucumán, José Alperovich, expresó claramente: "Cuando uno va a comprar algo, tu plata vale menos". Y cuanto menos valga ese ingreso, mayor será el incremento solicitado por los gremios. Es "el Indec del ama de casa o de los trabajadores", como le gusta llamarlo al líder de la CGT, Hugo Moyano, el que marca el ritmo de las demandas salariales. Es en sus bolsillos donde se siente el aumento de la carne, el pollo, el pescado o la leche y en el que se sentirá también el incremento de expensas, combustibles y estacionamientos que se vienen para el mes próximo. Hoy los pedidos gremiales arrancan del 20% y se elevan al 25 o 30% en algunos casos.Y en la medida que estos aumentos se apliquen, habrá un traslado a los precios de diferentes productos que acelerará la inflación. La pregunta que aún no tiene respuesta oficial es ¿cómo se detendrá la espiral inflacionaria?

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