La Mitre, la más céntrica de la ciudad, podría llamarse la calle de las veinte “cuevas”. Tras la restricción de operaciones de venta y compra de moneda extranjera, iniciada hace dos años, el negocio del dólar paralelo se volvió uno de los mercados más rentables para quienes se animan al cambio ilegal.
Pueden ser oficinas de profesionales, restaurantes, chocolaterías e incluso casas de cambio oficiales o cambistas de larga experiencia, quienes “por izquierda” realizan la venta y compra de monedas extranjeras de forma ilegal.
Aunque este mercado no debería funcionar así, lo hace a la vista y a oídos de cada habitante que transita en nuestras calles.
El trabajo de los promotores de la ciudad lacustre es fomentar la venta de los productos y servicios que ofrecen los locales comerciales pero a esto, se les sumó otra oferta en el mercado: el dólar blue o paralelo, y en esa franja, cualquier moneda extranjera en cotización no oficial.
Vocean la expresión “cambio”, o en portugués (trocco) o inglés (change), y cuando se acerca un interesado tras un breve intercambio de palabras lo llevan a la cueva.
Si el interesado es un turista que quiere vender dólares, euros, pesos chilenos o uruguayos (los más frecuentes), para obtener mejor cotización, lo tratan con delicadeza y precaución, para no espantarlo.
Y si es un argentino en busca de acceder a la divisa para viajar al exterior no tiene tanta fortuna, ya que debe ser buen comerciante y regateador para no pagar demasiado por ella, ya sea en cuanto a la “comisión” que le cobra el promotor o la cotización que encuentra en la cueva.
En términos generales, si un promotor concreta la venta de U$S100 obtendrá como resultado entre un 10 % y un 20 % de la operación (los mejores obtienen más tajada) y el resto se lo lleva el titular de la “cueva”.
El dólar oficial ronda los 8 pesos y en las cuevas se puede vender a 11 y hasta 12 pesos, según los días. La cotización sigue al minuto la de Buenos Aires, e incluso suele encorsetarse a los mismos horarios.
Algunos de estos “operadores” explicaron a Económicas Bariloche que quienes recurrern a este mercado son los vecinos de Bariloche y la zona, que se dedican al negocio con compraventa de vehículos e inmuebles a precio dólar, y cambian en Mitre las divisas obtenidas.
Si bien el camino para llegar a la obtención del dólar oficial flexibilizó sus condiciones y no hay más cepo, sigue resultando tentador llevar a cabo operaciones a través del dólar paralelo.
Esta actividad contraría a la ley de Cambio Tributario y la de Lavado de Dinero, pero no hay autoridad en la ciudad que vaya contra ellos.
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