La actividad está presente en más de 2.000 chacras de la provincia. La totalidad del producto se vende al mercado interno. Afirman que la actividad es rentable para el colono. Destacaron el apoyo de la Provincia a través del plan Promiel.
Hugo Gauchat, conocedor de la cuestión y responsable de la sala extractora de Oberá, se mostró optimista al respecto y consideró que la provincia cuenta con las condiciones naturales y técnicas como para producir miel a mayor escala, dada la gran demanda del noble producto.
Es que la totalidad de la producción es comercializada en el mercado interno, e "incluso se trae miel de afuera", sostuvo Gauchat. "Va a llegar el momento en que el mercado se va a saturar, es decir, va haber una sobre oferta y entonces se va a tener que ver las variantes para poder exportar, ver otras provincias, ver otros mercados, lo que creo que no será un problema", opinó.
Situación actual
Consideró que el productor misionero "vive inmerso en el mundo de la chacra" y que aún no ha comprendido su real potencial "ni del negocio de su producto y que hay un mercado para esto, que es muy bueno".
En ese sentido, Gauchat vaticinó que "con el tiempo la gente se va a dar cuenta que necesitaba varios kilos de yerba para lo que vale un kilo de miel", al tiempo que destacó algunas de las bondades de la tarea, como la de no tener que "trabajar tanto, ya que la sala extractora hace prácticamente todo el trabajo pesado" y el apoyo del Estado provincial con asistencia permanente. "La verdad que el plan apícola (Promiel) fue un gran acierto, auque todavía hay que encontrar gente que realmente quiera dedicarse nomás", dijo.
"Creo que el productor que cuenta entre 30 y 40 colmenas ya es un productor hecho, mientras que el que se quedó con tres o cuatro colmenas es un productor de hobbie, que saca entre 10 y 20 kilos y con eso se conforma. Es que el otro ya le vio la rentabilidad, ya que se vende a 20 pesos el kilo", explicó.
Es una actividad que marcha a paso lento, pues "la gente no es muy constante y se aletarga un poco, pero va creciendo porque hay productores que lo han tomado en serio".
El responsable de la sala extractora consideró además que "Misiones es una de las provincias que, por sus montes y gran vegetación, tiene que producir miel a mayor escala. Las condiciones están, los productores tienen a su alcance salas fijas y salas móviles, asistencia técnica, económica y planes para poder adquirir sus colmenas", concluyó.
Ameghino ya tiene su sala extractora
Los apicultores de Florentino Ameghino ya comenzaron a utilizar la nueva sala de extracción de miel que se habilitó recientemente en el marco del Programa Apícola Provincial (Promiel).
Se trata de una planta que fue construida con aportes del gobierno provincial para mejorar la condición de los productores a la hora de comercializar su materia prima.
La misma tiene capacidad para procesar cerca de "60 cuadros por sacada, y en una hora se puede llegar a sacar hasta 150 cuadros de miel, lo que significa unos 300 kilos, dependiendo la agilidad del trabajador, explicó, Luis Kluka, productor de la zona.
La nueva sala, que beneficia a más de 25 apicultores en ese municipio, permitirá la realización de hasta dos cosechas anuales, ya que con el sistema manual, los cuadros y colmenas resultan bastante dañadas y a las abejas les lleva un tiempo considerable volver a reconstruirlas.
"Lo que con el extractor manual demorábamos un día, con la sala se hace en una hora. Nos va a faltar colmena porque esto va ligero", graficó Kluka.
El productor, que además cría pollos y planta maíz y mandioca para el autoconsumo, aseguró que con sus 40 colmenas "y con el precio de 20 pesos el kilo alcanza bien para vivir, y si el clima acompaña, mucho mejor", dijo.
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