Por: Marcelo CantelmiEl dato central del comunicado militar es que fue estimulado por la cancillería de Barack Obama para presionar al Congreso y a la Corte Suprema de Honduras. Se conoció el domingo porque ayer comenzaron los legisladores hondureños a analizar si aprueban el Acuerdo de San José, una iniciativa impulsada por la Casa Blanca que incluye el regreso con poderes muy limitados de Manuel Zelaya.
Una de las divergencias es la que empujó la maniobra de EE.UU.: peor que el regreso de Zelaya es que lo haga sin la OEA y sin el marco del Acuerdo propuesto por Oscar Arias. Se podrá sostener que Zelaya, si entra, será arrestado en Honduras donde sus partidarios reaccionarán con la parsimonia y fragmentación conocidas. Pero, nuevamente, el tema no es ahí sino en EE.UU. Zelaya, echado por los militares en pijamas y arrestado frente a las cámaras de todo el mundo después de aceptar la propuesta de Arias, es cualquier cosa menos un final ordenado de esta crisis. Quizá suceda, pero sería el peor mensaje que Obama le podría enviar al hemisferio.

Comentá la nota