"La ciudad seguirá creciendo y si se promueven los programas ambientales, habrá una mayor participación activa por parte de los ciudadanos, generando mayor concientización y potenciando el accionar de los mismos", señalaron jóvenes marplatenses.
Un interesante estudio de opinión fue realizado por alumnos de la cátedra de Investigación de Mercados de la facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, brindando información acerca de las opiniones que tienen los jóvenes residente de la ciudad respecto al medio ambiente, sus hábitos de comportamiento, su percepción de la calidad de vida y las expectativas futuras para la ciudad.
La premisa para comenzar el trabajo de investigación de estos jóvenes fue indagar qué opinan los miembros de su generación en su ciudad, a modo de estudio de la mirada joven de Mar del Plata. Luego fue el turno de seleccionar el tema a investigar. El interés particular de este grupo de chicos y el contacto con algunos actores sociales relacionados con el cuidado del medio ambiente terminó por sellar el destino del estudio: el objetivo sería conocer qué opinan los jóvenes residentes de la ciudad de Mar del Plata respecto al medio ambiente, sus hábitos de comportamiento, el conocimiento y valoración de los programas de cuidado del medio ambiente, su percepción de la calidad de vida y sus expectativas futuras para la ciudad.
El primer dato llamativo del trabajo desarrollado es que no sólo resulta importante el cuidado del medio ambiente para estos jóvenes investigadores, sino que lo es para los jóvenes de Mar del Plata en general: El 75,6% de nuestros ciudadanos de menor edad consideran muy importante el cuidado del medio ambiente. Si bien admiten una falta de compromiso generalizada con el medio ambiente, se muestran como individuos más receptivos a los cambios de hábitos de comportamiento que requiere el cuidado del ambiente respecto de los adultos: "El cambio empieza por nosotros...", reflexionan.
El uso de cestos en la vía pública (el 89,3% manifiesta tirar los papeles en los tachos de la calle), el uso moderado del agua (el 66,3% reconoce limitar su uso) y la movilidad en transporte público son los hábitos que más se han arraigado en nuestros jóvenes en pos del cuidado del medio ambiente. "¿Por qué no hacerlo?", "Lo hago porque no me cuesta nada hacerlo".
Aunque todos califican como jóvenes podemos encontrar diferencias entre sus edades: aquellos entre 14 a 18 años se reconocen más comprometidos con el cuidado del medio ambiente que los mayores.
Limpieza, según las zonas
Sobre el estado actual de la ciudad perciben una mejoría en la limpieza, aunque denotan disparidad según las zonas, acentuándose el orden y el cuidado en las zonas más turísticas. Algunos afirman: "Hay mejorías por zonas, por donde van los turistas, en otras no noto mucha diferencia". Puntualmente las zonas de Güemes y de Playa Grande aparecen como las más limpias, mientras que el centro y el Puerto se encuentran en el otro extremo, siendo que un 73,8% y un 59,6% respectivamente las califica como zonas de mayor suciedad.
En relación a los programas de cuidado del medio ambiente también manifiestan disparidad. Puntualmente se les consultó si conocían tres de los programas más importantes. El 94,3% de los jóvenes conoce el programa de separación de residuos, el 64,8% el código de publicidad y sólo el 51,6% está al tanto del proyecto del emisario submarino, a pesar de ser de suma importancia.
A pesar del alto nivel de conocimiento que tiene en la sociedad en general y entre los jóvenes en particular el programa de separación de residuos, sólo un 53,6% de ellos reconoce hacer la separación en el hogar. Un dato destacable es que de hecho es más común la separación de residuos en los hogares de familia, donde conviven padres con hijos, que los hogares de jóvenes unipersonales: "Si no estoy en casa no lo hacen", "En mi casa separo, pero en lo de mis papás no se hace", reconocen algunos. Asimismo son más las mujeres jóvenes quienes realizan la separación de los residuos en origen.
Para estos jóvenes investigadores resultaba importante descubrir qué motiva a sus pares a hacer la separación de residuos, o en su defecto, qué los condiciona a no hacerlo. Entre las motivaciones de quienes realizan la tarea surge en un 46,9% reducir la contaminación, en un 46,5% contribuir con la reutilización de materiales y sólo en un 3,8% generar fuentes de empleo. Mientras que el desinterés lidera los condicionantes a la hora de comprometerse con el programa para un 31,1% de los jóvenes, la falta de tiempo en un 22% y la desconfianza en el programa en un 21,3%. Este último punto cobra importancia en tanto los jóvenes reconocen la falta de información sobre cómo llevar adelante el proceso de separación, y cierto grado de desconfianza del programa en aspectos relacionados con la efectiva separación de residuos en la planta: "Por un lado se fomenta la separación, y por el otro le dice a la 9 de Julio que levanten todo", "Yo hago la separación, pero tengo mis dudas sobre lo que pasa después?". Desde esta mirada es que plantean la necesidad de difundir información acerca de los resultados de las actividades que se realizan en la planta de separación.
Un ejercicio interesante implementado en el estudio consistió en presentar cuatro residuos distintos (botella plástica, cáscara de naranja, latas de aluminio y cáscara de huevo) y consultarles a los jóvenes en qué tipo de bolsa tiraría cada uno. Según surge del trabajo las respuestas fueron correctas en más de un 80% de las situaciones planteadas. Sin embargo, tanto quienes separan residuos como los que no lo hacen remarcaron la falta de información sobre cómo hacerlo, principalmente sobre qué tipo de residuos y en qué condiciones deben estar los que corresponden desechar en bolsas verdes. "Yo no sé si lo estoy haciendo bien".
A pesar de la notoriedad del programa de separación de residuos y el compromiso que los jóvenes de la ciudad denotan con el mismo, un 59% reconoce que el programa no abarca a todos los barrios por igual. En este marco es que recomiendan algunas modificaciones al mismo: un 43,1% propone mejorar la información y difusión del mismo, un 28,2% ampliar los recorridos de recolección y un 25,7% difundir los resultados anuales.
Más conciencia en el futuro
Otro de los ejes de este trabajo de investigación fue el de tratar de componer un concepto de calidad de vida para los jóvenes marplatenses y entender cómo es percibida la misma en nuestra ciudad. La conceptualización de la calidad de vida no resulta tarea fácil. En términos generales los jóvenes relacionan la calidad de vida con la posibilidad de satisfacer sus necesidades básicas; esto incluye tener acceso a los servicios de salud, seguridad, educación, contar con una vivienda digna y una buena alimentación (bienestar general). Consideraron también que la calidad de vida en Mar del Plata queda diferenciada según los barrios de residencia. Pese a esa distinción y en líneas generales la valoración de la vida en Mar del Plata es positiva para el 52% de los jóvenes, y un 41% califica de forma regular la misma. Los tres factores más influyentes en la calidad de vida de los jóvenes son salud, educación y seguridad, en dicho orden de importancia.
En términos de las expectativas futuras de los jóvenes, el 68,1% considera que en 10 años habrá más conciencia en cuanto al cuidado del medio ambiente. Sin perjuicio de ello, el 42,6% propone el desarrollo de medidas de largo plazo para generar un cambio cultural, como lo serían mayor inversión en educación y capacitación tanto para los docentes como alumnos, creación y continuidad de las distintas políticas medioambientales, el uso correcto del código de publicidad, las mejoras realizadas en el emisario submarino, la manutención y mejoras en las redes de distribución de agua corriente evitando las filtraciones, etc., que debieran ser establecidos por los dirigentes municipales y fomentadas a toda la población. En menor medida (un 28,4%) mencionan la necesidad de implementar medidas de corto plazo, como la aplicación de multas y sanciones.
Los jóvenes concluyeron que la ciudad seguirá creciendo y que si se promueven los programas ambientales, habrá una mayor participación activa por parte de los ciudadanos, generando mayor concientización y potenciando el accionar de los mismos: "La ciudad está tendiendo a ser una ciudad más sustentable".
Este estudio fue realizado por alumnos de la cátedra de Investigación de Mercados de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata. La investigación se realizó en dos fases: una primera cualitativa, a través la realización de dos dinámicas grupales con jóvenes de entre 14 y 30 años, residentes de la ciudad de Mar del Plata; y una segunda fase cuantitativa, a través de encuestas presenciales al mismo segmento poblacional. Las encuestas se realizaron por los alumnos, durante los últimos diez días del mes de noviembre de 2015. El muestreo aplicado fue aleatorio por cuotas según el Censo 2010 de sexo, edad y zona, y se realizaron 400 casos, con un margen de error de +/- 4,9%, para un nivel de confianza del 95%. La investigación contó con la dirección y supervisión de la Dra. Mariel Fornoni y la Lic. Daniela Alberti, responsables de la Cátedra Investigación de Mercados que se dicta en dicha casa de estudios.
Comentá la nota