Los alumnos argentinos ya no repetirán el primer grado de la escuela sino que promocionarán directamente. Y no será impedimento el no haber cursado la sala de 5 años o preescolar para ingresar a la primaria.
Los alumnos argentinos ya no repetirán el primer grado de la escuela sino que promocionarán directamente. Y no será impedimento el no haber cursado la sala de 5 años o preescolar para ingresar a la primaria. Así lo acordaron hace unos días los ministros de Educación de todo el país.
"Esto no sólo apunta a la no repitencia, sino a aplicar algunas variables que mejorarán la trayectoria escolar de los alumnos de nivel inicial de todo el país donde, en el aspecto educativo, hay notorias diferencias. En Santa Fe, por suerte, venimos hace tiempo trabajando con la continuidad escolar, en los 1.530 establecimientos primarios de la provincia", dijo la secretaria de Educación, Rosa Retana.
Para llevar a cabo esta medida, se prevé la aplicación de "estrategias de acompañamiento" con los chicos. Tutorías, más horas de clase y espacios especiales, serán algunas de las propuestas, lo que no implicará perder de vista el dictado de los contenidos correspondientes al grado. Y, además, se buscará garantizar que sea la misma maestra de primero la que continúe con el grupo en segundo grado.
La medida fue resuelta por los 24 titulares de las carteras educativas de las provincias más el ministro de la Nación, Alberto Sileoni, reunidos en el Consejo Federal de Educación (CFE). Y se tomó en el marco de las "pautas federales para el mejoramiento de la regulación de las trayectorias escolares", que se aplicarán en forma gradual desde el año próximo y hasta 2016 para garantizar la continuidad de los estudios del alumnado.
Según los argumentos del texto de 40 puntos, se busca garantizar la obligatoriedad y mejorar los aprendizajes y se contará con asistencia financiera y técnica de la Nación.
En el artículo 31 del documento se explicita que los mecanismos de promoción regirán a partir del segundo grado del nivel primario favoreciendo la consideración de los dos primeros años de escolaridad como un bloque pedagógico.
Otra de las medidas abarcadas en este texto es que no será impedimento para ingresar al primer grado el no haber pasado por el nivel inicial (obligatorio para los 5 años de edad).
Los ministros analizaron la repitencia y sobreedad de los alumnos y las relacionaron con la existencia de "formas rígidas de organización que responden a un modelo escolar homogeneizador". Y agregaron que "la repitencia en primer grado no es una medida eficaz para solucionar esas dificultades, sino un anticipador del fracaso escolar con consecuencias en la biografía de los alumnos". Antecedentes. En Santa Fe, bajo el nombre de "promoción asistida" se había aplicado una medida similar en 2007, cuando la ministra de Educación del ex gobernador Jorge Obeid era Adriana Cantero. Pero un año más tarde, ante múltiples quejas del sector docente y por decisión de la ex ministra Elida Rasino, todo quedó sin efecto.
Las voces críticas hacían eje en la falta de profesionales que pudieran acompañar el proceso. Incluso se llegó a pedir que se incorporaran estudiantes avanzados del magisterio y docentes jubilados para ayudar a los maestros de los primeros grados.
Legajo único
Otra pauta aprobada por los ministros de todo el país es la creación del legajo único del alumno. En dos años, las escuelas argentinas tendrán una ficha de cada estudiante para el seguimiento de su pasaje del primario al secundario. El objetivo de esta medida es verificar que el alumno, al egresar de la educación básica, continúe la escuela media, nivel que hoy es obligatorio por la ley de educación nacional. Además, desde el Consejo Federal se instó a los ministros de cada provincia al fortalecimiento de la alfabetización inicial y la evaluación a lo largo del primer grado.


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