Tres inspectores de la delegación de nuestra ciudad trabajaron conjuntamente con los de San Nicolás. El titular de la sede local, Osvaldo Bessone, brindó detalles acerca de las condiciones en que se encontraban los 130 trabajadores. En Pergamino, empresas semilleras, contratan “changos” pero se garantizan las condiciones de higiene y seguridad.
El Ministerio de Trabajo bonaerense difundió que las personas vivían en una carpa con 35 camas cuchetas, sin agua ni lugar para higienizarse, y se les descontaba del salario en negro las provisiones que la empresa les vendía a precios alucinantes, incluyendo fideos gratuitos de los planes sociales del gobernador Daniel Scioli.
Condiciones infrahumanas
En este operativo intervino la delegación local del Ministerio de Trabajo, a través de su referente Osvaldo Bessone, que junto con tres inspectores asistió al sitio en donde más de cien santiagueños se encontraban en condiciones infrahumanas.
A fin de obtener más detalles sobre el operativo, LA OPINION dialogó con Bessone: “El operativo se llevó a cabo en un campo que está ubicado en Santa Lucía, lindante con el partido de Arrecifes. El campo es muy grande, posee cerca de 2 mil hectáreas, los propietarios son de Capital Federal y está alquilado a la empresa Nidera para realizar semilla de maíz híbrido.
“Fuimos a cumplir con un operativo de inspección de registros laborales y de higiene y seguridad a solicitud del fiscal de San Nicolás, Rubén Darío Giagnorio, que fue acompañado de la policía de investigaciones de esa misma localidad.
“Cuando llegamos al campo vimos escenas horrorosas, no parecen reales ni propias de seres humanos. Había 160 personas, un porcentaje importante eran jóvenes menores de 18. No había baños, el agua que consumían estaba en fuentones donde personalmente vi beber a los perros que estaban en el campamento. La comida era traída por proveedores que contrataban los referentes de Nidera y les cobraban los comestibles a precios exorbitantes.
“En principio los trabajadores no sabían cuánto ganaban, sólo podían a acceder a la información cuando los proveedores les hicieran los descuentos por los comestibles consumidos. Según los trabajadores un kilo de carne salía 80 pesos, un pollo 52, un paquete de cigarrillos 17, pero mucho más grave era que los fideos que vendían tenían el logo del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires. Se incautó mercadería y el fiscal llevó detenidos a los ingenieros responsables de Nidera, a los proveedores y a los que eran jefes de equipos de los empleados.
“De las casillas comunes que se usan para el campo, se alojaban en cada una de ellas 18 personas. Los trabajadores son de Santiago del Estero y referían que hace varios años que concurrían a realizar dichas tareas, que duran aproximadamente entre 15 y 20 días.
Trabajo ilegal
Es importante destacar que los menores deben contar con una autorización de sus padres para trabajar y sólo pueden hacer turnos de 6 horas. Con relación a esta cuestión, Bessone aclaró que “los menores necesitan una autorización de sus padres y la Ley contempla que no pueden trabajar más de 6 horas diarias. En el campo inspeccionado se excedía esa restricción.
“En algunas publicaciones nacionales del miércoles, he visto que se sale a desmentir que los trabajadores no estaban en negro sino registrados en el mercado formal laboral. Esto es posible pero no puedo afirmarlo porque hay tres inspectores de Pergamino que están verificando la documentación laboral, puede suceder que el paso del ‘Alta temprana’ haya sido completado, pero de lo que sí estoy seguro es que la empresa que contrató a esa gente va a tener penalidades muy severas del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, por todas las cuestiones que hacen a la higiene y seguridad”.
La inspección se desarrolló por una denuncia que poseía el fiscal de San Nicolás, él fue quien convocó a los inspectores de Pergamino y de esa ciudad que trabajaron conjuntamente porque San Pedro no tiene capacidad operativa para hacer este tipo de inspecciones.
En Pergamino
Nuestra zona, netamente agroganadera, alberga a un numeroso grupo de empresas cerealeras que contratan a los “trabajadores golondrina” o “changos”, todos provenientes del norte, que desempeñan tareas en los campos. Con relación a los controles que se realizan en Pergamino, Bessone indicó: “No descarto que podamos seguir haciendo este tipo de inspecciones en otras localidades en los próximos días. El año pasado habíamos tenido denuncias por situaciones similares en Baradero y Campana.
“Los peones golondrina, es decir, que trabajan por algunas semanas, no trabajan en condiciones ideales en el campo.
“En Pergamino por suerte las condiciones en que están los trabajadores en los campos desarrollando este tipo de tareas, son completamente distintas. Si no son óptimas si puedo asegurar que son superiores a la descripción que hice anteriormente. En algunos lugares hay baños químicos, comedor y bateas para el lavado de las ropas; condiciones superadoras a las de San Pedro”.
Peones golondrina
Los denominados “changos” son personas oriundas de Santiago del Estero de zonas linderas con las rutas Nº 9 y 34. Se caracterizan por ser trabajadores golondrina, es decir, que desarrollan su labor por distintas zonas del país a cambio de los jornales que les abonan las empresas productoras de semillas. Se encargan de realizar el desflorado o despanojado del maíz. Es la panoja lo que se retira del maíz para la fecundación del macho con la hembra para lograr el híbrido. Este es un trabajo que se hace a mano.
Son dos las épocas en que los trabajadores realizan esta labor: desde mediados de octubre hasta fines de noviembre (durante esta época los “changos” se trasladan a las provincias del norte tales como Salta y Catamarca), y desde principios de diciembre hasta fines de febrero en la zona núcleo que comprende las ciudades de Rojas, Pergamino y Venado Tuerto.
Los changarines son contratados por diversos semilleros ubicados en la zona de Pergamino, a través de dos reconocidas consultoras ubicadas en nuestra ciudad.
Delegación local
El Ministerio de Trabajo local se encuentra trabajando en forma normal, lo único que se encuentran suspendidos son los tiempos procesales, para las cuestiones que tienen que ver con la rúbrica de libros y con los tiempos procesales para las multas.
Además se siguen desarrollando controles de manera efectiva. “Sucede que en Pergamino tenemos un cuerpo de inspectores numeroso, y no tenemos demanda insatisfecha. Cuando hay un pedido de inspección, una denuncia, acudimos inmediatamente en cualquiera de los distritos que son responsabilidad de esta delegación”, aclaró Bessone.

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