Los ministerios de Salud y de Seguridad de la provincia de Buenos Aires ya entregaron 110 botiquines del Plan Remediar que permitieron realizar más de 27.000 atenciones sanitarias a las personas privadas de la libertad en 22 unidades penitenciarias provinciales.
“Es muy importante incorporar a la población penitenciaria de la provincia como beneficiarios del Plan Remediar porque desde el Estado se les está brindando el acceso a un bien social como es el medicamento”, señaló el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia.
Los botiquines comenzaron a ser otorgados a 22 unidades penitenciarias de la Provincia en diciembre del año pasado y se estima que en los próximos meses los 54 centros penitenciarios reciban las cajas con medicamentos, para dar respuesta a más del 80 por ciento de las consultas habituales de las más de 26 mil personas privadas de la libertad que habitan cárceles bonaerenses.
“Esta primera etapa de implementación del Plan Remediar en las unidades penitenciarias es más que positiva, ya que tuvo una muy buena aceptación por parte de los equipos de salud y también de los internos”, dijo Liliana Fishkel, directora de Atención Primaria del ministerio de Salud provincial.
“Con esta iniciativa se puede dar una respuesta inmediata, resolviendo fundamentalmente las patologías más frecuentes como traumatismos, infecciones, fiebre, resfrío e hipertensión, que son las que más se repiten, y también permite llevar un registro más exhaustivo de medicamentos entregados”, agregó Fishkel.
Entre mayo y junio próximos se completarán las entregas de los botiquines saludables a las 54 unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires.
Cada botiquín demanda una inversión estatal de alrededor de 1.000 pesos, seis veces menos del costo de mercado. “De esta manera es posible destinar los fondos que se ahorran en capacitación del personal y campañas orientadas a la prevención entre la población carcelaria”, señaló Mario Calvo, director provincial de Salud Penitenciaria.
La incorporación del Remediar a las cárceles se suma al trabajo conjunto que ya venían llevando a cabo los ministerios de Salud y de Seguridad, que incluye la aplicación de vacunas del calendario nacional a toda la población carcelaria, además de las inmunizaciones para campañas específicas como las que se llevaron a cabo este año contra la gripe A H1N1 y el sarampión.
Por otra parte, el ministerio de Salud provee al servicio penitenciario los medicamentos para el tratamiento de patologías prevalentes como diabetes, asma, epilepsia y otros para enfermedades de transmisión sexual como sífilis, VIH/Sida y hepatitis B, entre otras.

Comentá la nota