El subsecretario de Ciencia y Tecnología, Hernán Vigier; el Presidente de la CIC, José María Rodríguez Silveira; el Ministro de Producción, Ciencia y Tecnología, Cristian Breitenstein; y el intendente de Tornquist, Gustavo Trankels.
El ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires, Cristian Breitenstein, y el presidente de la CIC, José María Rodríguez Silveira, otorgaron subsidios por un monto total de 300 mil pesos a proyectos considerados de interés provincial.
El acto se llevó a cabo en la Sala de Directorio de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC).
En la oportunidad, el ministro se refirió a la importancia de la vinculación entre los municipios, los organismos estatales y el sector privado, con la ciencia, la tecnología y el desarrollo de la innovación, "en una provincia que tiene el 50 por ciento de la capacidad científica y tecnológica de Argentina".
Asimismo, Breitenstein ponderó que los proyectos presentados se relacionen con la realidad de cada distrito "vinculados a la vida cotidiana", como los recursos hídricos o la producción del campo, y resaltó la colaboración de la CIC en cada trabajo seleccionado.
Por su parte, el Presidente de la CIC, José María Rodríguez Silveira, sostuvo que "tenemos la expectativa de que el resultado de los proyectos sean un insumo importante para que un funcionario formule políticas en base a un trabajo con solidez científica". Y agregó que "desde nuestra actividad esencial seguiremos apoyando a los municipios que son muy ávidos de estos trabajos".
Además, participaron del acto el subsecretario de Ciencia y Tecnología, Hernán Vigier; el intendente de Tornquist, Gustavo Trankels; y el rector de UPSO, José Porras.
Proyectos subsidiados de Azul
El Dr. Sebastián Stenglein, de la Facultad de Agronomía de Azul, recibió el subsidio por el proyecto "Potencial producción de toxinas producidas por el género Fusarium presentes en el grano de trigo destinados al consumo humano".
"Desarrollamos un estudio de hongos que no sólo producen mermas en los rendimientos de los cultivos de cereales, sino que también son considerados de mucha importancia a la hora de producir nicotoxinas nocivas para la salud", aclaró Stenglein y agregó que "el proyecto nos permite trabajar con el trigo que reciben los molinos en Azul y estudiar estos hongos, esto nos permitirá en un futuro tener un panorama claro de la cantidad de toxinas que estaríamos consumiendo en todos los derivados de los cereales, panes, galletitas y demás. La idea es categorizar las harinas como libres de toxinas y el subsidio nos da la posibilidad de realizar las compras de insumas y poder relacionarnos con el medio", dijo el investigador.


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