Millonaria sucesión: entró en etapa definitoria uno de los juicios más largos de la historia local

Millonaria sucesión: entró en etapa definitoria uno de los juicios más largos de la historia local
Después de un extenso proceso de entuertos judiciales, que fueron de la Justicia Civil a la Penal podría llegar a su fin el caso de la herencia del empresario Guillermo Sarquiz.

Publicado el 17/09/2012 - La historia de la sucesión de Guillermo Sarquiz parece digna de una novela de enredos. Inclusive en la fría redacción judicial se entrecruzan versiones que van desde denuncias familiares a nivel personal, hasta un expediente en la Justicia criminal por ‘uso de instrumento público falso y estafa procesal en grado de tentativa’.

Roberto Jesús Sarquiz fue designado por la Justicia, el 27 de marzo de 2009, como heredero forzoso de los bienes de Guillermo Sarquiz por ser su hijo. Pero, 19 años después de haber iniciado el juicio sucesorio aún no recibió un centavo de su millonaria herencia.

Además de la causa civil, actualmente en manos del juez de La Banda, Álvaro Mansilla, se disparó una causa penal, en contra de Jorge Walter Sarquiz y Olga Nelly Sarquiz de Amerio y otros.

Todo comenzó con la muerte de Guillermo, en el año 1993, en ese momento a Roberto se le exhibió un testamento de su papá en el que se establecía que Olga y Walter, hermanos del fallecido eran beneficiados con todos sus bienes.

‘No lo podía creer, porque yo lo estuve cuidando a mi padre en el centro oncológico de La Plata, cuando regreso me quedo sin trabajo, me corre uno de mis tíos y quedo en la última pobreza, con un hijo chico y ni siquiera me pagaron los últimos sueldos’, contó Roberto.

En aquella época corría el año 1993 y Roberto inició el juicio sucesorio que se convertiría en uno de los más extensos y millonarios de la historia santiagueña.

De acuerdo con el expediente judicial, tras quince años de tesón y esperanza, Roberto consigue ser declarado ‘heredero universal’ por lo que el testamento que habían presentado Olga y Walter Sarquiz, empezaba a perder valor.

En ese momento, los hermanos presentaron, como segundo recurso, contratos en los que Guillermo Sarquiz les vendía, cedía y transfería su cuota parte en la sociedad. Ese instrumento, según consta en el expediente judicial fue firmado ‘tres días antes de la muerte de Guillermo Sarquiz’, cuando padecía un cáncer terminal y estaba al borde de exhalar su último aliento.

Denuncia penal

‘Al ver los papeles de la venta me cayó una lágrima porque no lo podía creer, pero cuando vi la firma me di cuenta que no era la de él’, cuenta Roberto.

‘Se me ocurre, en medio del dolor de todos estos años, ver si era realmente la firma de mi papá, porque yo la conocía al dedillo porque él era mi tutor legal en el colegio y me había firmado muchas veces varios papeles’, aclara y para disipar cualquier duda de su relato, sostiene en sus manos las pericias caligráficas.

Tras el dictamen de la fiscal Alicia Presti, la jueza Ana María Rodríguez decide atribuirles ‘la imputación provisoria de los delitos de uso de instrumento público falso y estafa procesal en grado de tentativa’.

Herencia

En paralelo a la causa penal, según contó Roberto, la Justicia Civil lo nombró ‘administrador veedor’ de los bienes que forman parte de su herencia, sólo resta que se designe un contador para inventariar los bienes y el juicio sucesorio, tras casi dos décadas, entrará en su etapa final. l

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