IPV: un millón de pesos para comprar aires acondicionados

IPV: un millón de pesos para comprar aires acondicionados

Instalarán 18 equipos y repararán otros. Dicen que fue a pedido de los empleados. Otra operación que evidencia cuál es la prioridad en el manejo de los recursos. El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) destinará $1 millón para la compra e instalación de 18 equipos de aire acondicionado para las oficinas ubicadas en la avenida Belgrano 1349. El monto de la operación es más que llamativo, ya que con ese presupuesto, el organismo podría construir al menos tres viviendas sociales.

Carlos Joya, responsable del área Financiera del organismo, afirmó que la contratación requiere ese dinero, ya que será necesario un montaje eléctrico en esas instalaciones. "Es una nueva línea porque la estructura no será suficiente para la cantidad de voltios que van a consumir los artefactos".

Según la resolución 045 del IPV, publicada en el Boletín Oficial del viernes pasado, la operación fue adjudicada a la empresa Denki Ingeniería SRL a través de una contratación directa por $929.499 a valores de septiembre del año pasado, por lo que con la actualización de precios el costo rondará el millón.

Los fondos para los equipos, el montaje y la instalación provienen de partidas presupuestarias del organismo. Aunque, según Joya, se invitaron a participar del procedimiento de contratación a cuatro empresas, solo una hizo la cotización.

"En el proyecto hay nuevos aires, otros que se trasladan de lugar y algunos que se repararán", dijo Joya. Al justificar la compra, indicó fue un pedido de los empleados y de los postulantes que a diario se acercan a ese edificio. "Había muchas quejas. Es una inversión necesaria para que la gente pueda trabajar tranquila", agregó.

El funcionario detalló que se adquirirán nueve equipos de 18.000 frigorías a un promedio de $28.900; tres de 15.000 frigorías a $24.500 por unidad y uno de 8.000 frigorías a $19.400. También se comprarán dos aires de 3.000 frigorías a un promedio de $7.700 y tres de 2.250 a $6.400 por cada uno de ellos.

Con esos montos, la compra de artefactos nuevos llega a $560.400, por lo que casi medio millón de pesos se volcará al montaje, instalación de estos productos y la reparación de los existentes. El monto, por cierto, se acerca al dinero que el año pasado, el secretario general de la Gobernación, Ramiro Simón Padrós, utilizó para arreglos en el baño de su despacho. Es innegable que cada trabajador necesita desempeñar sus funciones en lugares dignos. Sin embargo, algunas políticas del Gobierno provincial desdibujan las prioridades.

El millón de pesos que se destinará para los aires acondicionados es casi similar a lo que costará la ampliación y refuncionalización de la escuela 4382 Coronel Diego Lucero, en Rivadavia Banda Sur. El millón de pesos para el IPV es más del doble que los $450.000 que, según el Presupuesto 2015, se invertirán en la refuncionalización del Hospital Nicolás Pagano, el departamento de Los Andes. Esta misma brecha económica se observa con la construcción del puesto sanitario Cuesta Azul, en Santa Victoria Oeste. Y es mucho más que los $13.306 que se planificó para la refacción del pozo La China, en Santa Victoria Este.

El IPV por cierto, está intervenido desde hace más de seis meses por irregularidades en los procedimientos de contratación en obras de infraestructura y en la construcción de casas que se canalizaron a través de los municipios, en las que se beneficiaron a constructoras amigas y de familiares. Esos aspectos no fueron el blanco principal del tibio informe que presentó la Auditoría General de Salta.

Tras la salida del expresidente del organismo, Fernando Alesnaco, el gobernador Juan Manuel Urtubey puso como interventor a Matías Posadas. No obstante, los escándalos no terminaron. Días atrás, se hizo conoció que viviendas que el IPV anunció que eran para trabajadores rurales de Rosario de Lerma, varias terminaron adjudicadas para funcionarios del municipio que encabeza Sergio Ramos.

Escándalos

  • Lomas de Medeiros fue el primer escándalo del IPV. En la lista de beneficiarios había funcionarios.
  • La salida de Alesanco fue a mediados de 2014. Renunció al IPV tras hacerse públicas las irregularidades.
  • El Instituto de Vivienda de los Trabajadores (IVT) de la Uocra le adjudicó obras a una empresa que terminó en quiebra.
  • Lo sucedido en el IVT el año pasado, con supervisión del IPV, casas de los barrios El Huico y Atocha quedaron sin terminar.
  • Viviendas que el IPV anunció para trabajadores, fueron a manos de algunos funcionarios de Rosario de Lerma.

Comentá la nota