El éxodo de población civil a causa de la nueva ofensiva del Ejército de Pakistán contra la insurgencia talibán en el norte del país supera ya el millón de personas, para las que el Acnur pidió ayer un "apoyo masivo" a la comunidad internacional.
Incluso el primer ministro paquistaní, Yusuf Guilani, describió el pasado jueves en el Parlamento la crisis como el mayor desplazamiento de civiles desde la creación del Estado y la partición del subcontinente en 1947, tras la independencia del Imperio Británico, momento en el que millones de personas se desplazaron a Pakistán desde la India y viceversa.
El gobierno paquistaní anunció esta semana la celebración el próximo día 21 de una conferencia internacional de donantes para recabar ayuda para los afectados por el conflicto. Aunque EE.UU., Francia, China y la Unión Europea ya han prometido una ayuda económica, el ministro paquistaní de Economía, Shaukat Tarin, cifró el viernes entre 600 y 800 millones de dólares la cantidad que Pakistán necesita para asistir a los desplazados en todo el proceso hasta la reconstrucción de sus hogares. Guterres explicó que la ONU está desarrollando un mecanismo para poder transportar comida, probablemente por vía aérea, a las decenas de miles de personas que se hallan atrapadas en áreas aisladas.

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