La pelea entre “Chiquito” Martínez y el Legislador Eduardo Barrientos es un fiel reflejo de lo que pasa en el Partido Justicialista quien atraviesa un nuevo momento de ebullición interna a partir del ruidoso fracaso electoral protagonizado en las elecciones legislativas. El resultado de las urnas no hizo más que agitar las aguas de un río de quejas y protestas que cada vez se vuelve más caudaloso.
Las bases, sin embargo, volvieron a inquietarse a tal punto que en las últimas horas hubo una nutrida reunión, en un quincho aislado, de militantes que se reunieron para “hacer catarsis y avanzar en un pedido de renuncia por parte de quienes consideran los máximos responsables de la actual situación partidaria y del resultado electoral”.
Desde el PJ aseguran que su presidente, Carlos Manfredotti y el vicepresidente, “Chiquito Martínez” son “los padres del fracaso, los autores intelectuales de reducir al peronismo a su mínima expresión y condenarlo al fondo de la tabla de los partidos políticos que pueden ser opción de Gobierno”.
Es a Manfredotti y a Martínez que se les adjudica el padrinazgo de “los males que hoy aquejan a un peronismo desolado con militantes tratando de saltar al Frente para la Victoria o al lado de Oscar Martínez”, señala, indignado, nuestra fuente informante.
Lo que está claro es que el Partido Justicialista está en crisis y “las bases reclaman que sean los dirigentes, como decía Perón, (“Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”) quienes paguen con su renuncia a los cargos políticos y partidarios dado que de esta manera se acelerarían los tiempos de renovación antes de que el próximo desafió electoral los encuentre a Manfredotti o Chiquito con la llave del partido”, concluyó el militante.

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