Ayer, alrededor de las 20.30, un grupo de manifestantes por los derechos humanos concurrió a la inauguración del Museo Histórico de San Luis (MUHSAL), ya allí funcionó uno de los centros clandestinos de la última dictadura militar.
Uno de los momentos más tensos de la noche se dio cuando el gobernador, Claudio Poggi, ingresó al edificio, ya que decidió hacerlo por la puerta principal de entrada, pasando por enfrente de todos los manifestantes, quienes comenzaron a corear cánticos como “Poggi, basura, vos sos la dictadura” y el clásico opositor, “se va a acabar la dictadura de los Saá”.
A pesar de que el museo incluye una sección dedicada a los desaparecidos de San Luis, esto no contentó a los manifestantes, quienes principalmente solicitaban que el edificio sea marcado como uno de los “Sitios de Memoria del Terrorismo de Estado”, tal cual lo establece la ley nacional 26.691.
La ministra de turismo, Celeste Sosa, aseguró que “este lugar está inscripto en la Red Federal de Sitios de la Memoria, con asesoramiento y consulta permanente”, destacando además la sala dedicada a los desaparecidos, pero eso no conformó a los manifestantes.
Cabe destacar que el artículo segundo de la ya mencionada ley fija que “el Poder Ejecutivo nacional garantizará la preservación de todos los Sitios a los fines de facilitar las investigaciones judiciales, como asimismo, para la preservación de la memoria de lo acontecido durante el terrorismo de Estado en nuestro país”; mientras que la resolución 129 del Ministerio de Defensa de la Nación establece “suspender las obras de refacción y construcción en el ámbito de las FF.AA en todo predio, espacio y/o edificio en donde haya funcionado o hubiera existido un centro clandestino de detención, siendo declarados estos espacios de carácter intangible, a fin de impedir su futura alteración”
“Creemos que se ha violado una ley nacional, la cual fija una prohibición a tocar los lugares donde existieron centros clandestinos. Aparte, destruyeron toda la parte edilicia. Nosotros pedíamos que esa espacio fuera para la memoria, porque ahí era un reconocimiento a las víctimas”, dijo Mario Rodríguez, uno de los militantes que protestó anoche.
El joven además comentó que el Gobierno en ningún momento le dio participación o escuchó a los familiares de los desaparecidos de San Luis, como Francisco Ledesma, hermano de Pedro Valentín. “Hasta el momento, el Gobernador jamás nos escuchó”, subrayó.
Más allá de lo ocurrido con Poggi, la tensión subió al máximo cuando jóvenes militantes, armados con un aerosol y stencils que decían “Nunca Más”, procedieron a dejar, por manos propias, la marcha que identifique al MUHSAL como un Sitio de la Memoria. Cuando hicieron esto, los policías presentes obviamente intentaron detenerlos, lo que desató una serie de forcejeos entre los uniformados y los manifestantes.
Afortunadamente, el conflicto no llegó a mayores, no se produjeron arrestos y los manifestantes pudieron marcar al MUHSAL como un Sitio de la Memoria.
Por su parte, la comitiva del Gobierno recorrió el interior del moderno museo, pero no sin antes cerrar sus puertas y poner una guardia policial, impidiendo el acceso de la gente al mismo.



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