La Mesa de Conducción Política del Frente para la Victoria de General Pueyrredon emitió un comunicado para repudiar la situación que padecieron cuatro militantes de La Cámpora en la noche del martes. Aseguraron que no se trata de un caso aislado y denunciaron una persecución ideológica.
El comunicado lleva la firma de 15 dirigentes, encabezados por el embajador en Venezuela Carlos Cheppi, la diputada nacional Adela Segarra, el bloque de concejales del FpV, entre otros dirigentes.
"La noche del martes 22 de enero, militantes del Frente para la Victoria de General Pueyrredon fueron abordados por dos patrulleros de la policía bonaerense, detenidos y trasladados a la Comisaría Sexta por estar realizando una pintada de índole ideológico-política en un paredón", inicia el comunicado.
Los dirigentes del FpV remarcan que no se trata de "un hecho aislado". "Es parte de una serie de acciones que en el último tiempo han reflejado un inconfundible hostigamiento, y en una visión generalizada, se suma a un ejercicio de violencia física y psicológica para con los jóvenes que participan activamente de la política y que ha pasado a convertirse tácitamente en una práctica institucional del actual gobierno municipal y de la policía de la provincia de Buenos Aires", indican.
En ese sentido, recuerdan que el año pasado hubo cuatro situaciones de "represión a jóvenes en las puertas del palacio municipal de Mar del Plata".
"A su vez, en varias ocasiones oficiales de la bonaerense detuvieron y agredieron a grupos de militantes que se encontraban utilizando una herramienta de expresión popular como son las pintadas", añaden.
"Sin entrar en acusaciones en perjuicio de los oficiales de la policía y al subcomisario que intervino en el operativo indicando que se procedía a la detención por una orden expresa, y que además en este caso en particular no maltrataron a los compañeros, desde la mesa de conducción política del Frente para la Victoria de General Pueyrredon queremos manifestar nuestro repudio ante este hecho, que no refleja más que una clara persecución ideológica y un intento de criminalizar las acciones militantes de nuestros jóvenes, expresa el comunicado.
La mesa de conducción considera "desmedida" la decisión de "detener y mantener demorados a los militantes por un hecho de semejantes características" e indican que la pintada de paredones "es una práctica por demás habitual en nuestra ciudad".
"Por eso, es nuestro deber poner en tela de juicio las decisiones políticas de un poder ejecutivo municipal, que dejan en evidencia una metodología basada en el amedrentamiento y la censura. Debemos solicitar al intendente municipal, Gustavo Pulti, que ponga un fin a estas prácticas tan contrarias a un sistema fundado en la libertad y la democracia", indican en el documento.
Para cerrar, señalaron que si bien no se ejerció violencia física, "es importante poner en conocimiento de todos este tipo de acciones cuyo único objetivo es intimidar a los jóvenes militantes y sembrar miedo entre ellos, algo que nos retrotrae a épocas muy oscuras de la Argentina y que nuestra sociedad no quiere ni debe tolerar ni avalar".



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