La guerra en Siria. Unas 30.000 personas se agolpan en la frontera. Son familias enteras, que huyen de Aleppo, la segunda ciudad de Siria que desde el comienzo de la guerra está controlada por los rebeldes.
En Siria continúa la emergencia humanitaria. Ahora, al menos 30 mil los sirios se encuentran bloqueados en la frontera con Turquía, que permanece cerrada.
Son familias enteras, que huyen de Aleppo, la segunda ciudad de Siria que desde el comienzo de la guerra está controlada por los rebeldes. En las imágenes mostradas por las televisiones satelitales se ven losrefugiados encolumnados cargando sus pocas pertenencias. La mayoría son mujeres y niños.
Según las últimas informaciones, la zona -la más afectada por la devastación de la guerra- estaría a punto de volver bajo el control del régimen de Damasco. Desde hace una semana la ciudad está rodeada por las tropas legalistas de Bashar al Assad y sufre también los bombardeos de los rusos, aliados de Demasco. Las tropas legalistas están ahora a unos 25 kilómetros de la frontera, la menor distancia alcanzada por las fuerzas del régimen desde 2013, cuando perdieron el control del aeropuerto de Menagh. El balance de las víctimas de las batallas es de unos 120 muertos. Los rebeldes además están rodeados por los curdos y por los yihadistas de ISIS, todos interesados en controlar la estratégica frontera con Turquía.
Los legalistas casi tomaron el pleno control de la ciudad de Ratyab, desde más de un año en las manos de los rebeldes anti-Assad. En los últimos dos días, con el apoyo de la aviación de Moscú, también interrumpieron algunas vías de comunicación utilizadas por los rebeldes. El ejército está ganando terreno también en el sur del país, en el límite con Jordania, retomando el control del pueblo de Ataman, cerca de Deraa.
En cuanto a los refugiados, el premier turco, Ahmet Davutoglu, aseguró que no serán dejados "sin comida o reparo", pero no aclaró cuándo Turquía -que ya acogió a 2,7 millones de sirios- volverá a abrir la frontera. Ayer en la capital turca Ankara llegó también la canciller alemana Angela Merkel para discutir con su par turco, Recep Erdogan, la cuestión de los migrantes.
Respecto a la evolución diplomática del conflicto, la OTAN condenó los bombardeos rusos: "los raid ponen en peligro los esfuerzos para una solución política de la guerra", dijo el secretario general de la Alianza atlántica, Jens Stoltenberg, mientras el mediador encargado por la ONU en las negociaciones de Ginebra, Staffan de Mistura, afirmó: "Una aceleración violenta del conflicto cuando se debe hablar de paz no ayuda ni el momento humanitario, ni el diálogo político".
De Mistura dijo además que dejaría para la cumbre de Munich del 11 de febrero la decisión sobre la reanudación del diálogo de paz.
Por otro lado, llegó también la respuesta rusa: "La coalición a guía estadounidense rechaza la colaboración con Rusia en Siria para dejar lugar a las acusaciones sobre nuestras operaciones militares", dijo un comunicado del Ministerio de exterior.
Acusaciones cruzadas mientras en la frontera sigue la marcha de los prófugos.
Fuente: agencias


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