"Esta propuesta ni siquiera será analizada y las clases no empiezan", tronaron ayer los maestros en la plaza San Martín, frente a la sede local del gobierno provincial. Airadas, sus expresiones tenían un blanco fijo, la oferta de aumento del 7 por ciento que recibieron de parte de las autoridades educativas. La definición se mezcló con las primeras ovaciones de los docentes y de las distintas organizaciones sociales que los acompañaron.
En el palco, los portavoces de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) retrucaban en simultáneo. "La referencia no es si ganamos menos o más que un privado, lo que decimos es que queremos que no se licue nuestro sueldo frente al alza de precios", fundamentaron. Y dijeron que ya activaron el segundo tramo del reclamo: asambleas departamental y provincial, el martes y viernes respectivamente. "En este marco no se inicia el ciclo lectivo", afirmaron.
La movilización de los maestros, convocada por Amsafé, arrancó en plaza Pringles y marchó entre consignas encendidas hasta la plaza San Martín. Allí, además del titular local del gremio, Gustavo Terés, hablaron representantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, (Coad). Además, se hizo escuchar el reclamo de becas estudiantiles por parte de distintas organizaciones sociales.
"La propuesta que nos hizo el gobierno no tiene ninguna posibilidad de ser aceptada", insistió Terés mientras los asistentes a la marcha sentaban posición sobre el cariz que tomará la lucha de cara al inicio de clases: "Nos están empujando al paro", remarcaron.
Inviable. Así de contundente fue la consideración que los maestros hicieron sobre el, a esta altura, famoso aumento del 7 por ciento retroactivo a febrero. El dígito es tan dispar del 30 por ciento pedido por los maestros que casi se vivió como una oferta insólita.
"Los salarios no provocan la inflación", reflexionaron los maestros para concluir que es justo al revés. "La inflación incuba el poder de compra de nuestros ingresos", reflexionó Terés. Y adelantó que el marco en el que ahora quedó planteada la lucha docente hace necesario un reclamo nacional. "Las reservas del Fondo del Bicentenario deberían destinarse a las necesidades del pueblo y de los trabajadores y no para pagar los compromisos externos", argumentó el gremialista.
Además, señaló que en la provincia de Santa Fe, la actual cosecha récord y la reactivación de la industria, hacen presumir que la economía crecerá por encima de lo pautado.
"No pueden decir (por los funcionarios) que no hay plata para nuestras demandas", aseguró. Y reiteró que el aumento de precios es superior al poder de compra, hecho "ajeno por completo a todos los trabajadores".


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