Es el único precandidato kirchnerista que quedó dentro del terreno del PJ. Con número y color de lista, el líder de Pampa Sur pretende disputar la intendencia, en agosto, por el Frente Para la Victoria. Aunque sigue dependiendo de una decisión presidencial.
El ex director del Mercado Central y líder de Pampa Sur, Miguel Saredi, es el botón de muestra para el tamiz electoral que presenta esta antesala. Su precandidatura comenzó en 2009 -prematura para algunos- y logró instalar su nombre dentro de la escena K. Junto al ahora ex precandidato Ricardo Bruzzese, suponían el primer escollo para el intendente Fernando Espinoza. Empero el matarife se quedó en el camino horas atrás dejando a Saredi como único competidor directo del jefe comunal.
Sin Partido propio y sin apoyo explícito de la presidenta Cristina Fernández, la precandidatura de Saredi corrió riesgos de caerse en las últimas semanas. No sólo fue ninguneado por el oficialismo local, sino que tampoco vio asegurado el apoyo de las altas esferas kirchneristas.
Sin embargo, resurgió asegurando que ya cuenta con número y color de lista para las primarias de agosto. Llevaría la boleta color amarillo 911, número que ya despertó humoradas.
Pero, le sirve al líder de Pampa Sur meterse en el terreno del actual intendente?. En su círculo más cercano lo toman como “un desafío”, una muestra de que no negoció su candidatura con la estructura pejotista, y una construcción de poder a futuro en el distrito.
Al Gobierno local no le vendría mal medirse con un candidato así en agosto. Tendría un triunfo casi asegurado en las internas que impulsarían con más fuerza el intento reeleccionista de octubre. Claro que los menos fanáticos espinozistas saben que si Saredi llega al piso de votos y logra algún lugar en la lista de concejales, de circunstancial rival interno pasará a ser una pesadilla.
Miguel Saredi entiende que no puede ganarle a Espinoza por adentro, pero iría por dos objetivos: el de máxima, colarse en la apretada boleta del oficialismo; el de mínima, lograr esa construcción de poder de la que hablan los suyos manteniendo la decisión que comentó en varias oportunidades. “Vinimos a La Matanza para quedarnos”, suele decir el precandidato.
“Vamos a trabajar para que en La Matanza gane el peronismo y gane Cristina Fernández de Kirchner, pero sabemos que es preciso solucionar los cientos de miles de problemas que hoy tiene el vecino de Matanza. Para ello es imperioso proponer al pueblo una alternativa dentro del peronismo, que represente mejor la voluntad transformadora del proyecto nacional”, manifestaron en un comunicado desde el espacio que encabeza el ex director del MC.
Del mismo modo, evaluaron que “los vecinos de La Matanza merecen la posibilidad de evaluar todas las alternativas que sostienen al Proyecto Nacional y Popular encabezado por nuestra Presidenta”, asegurando que “Miguel Saredi es quien mejor representa este proyecto y la voluntad transformadora de Cristina Fernández de Kirchner”.
“Somos humildes. No contamos con los recursos, con los aparatos, ni con los medios para enfrentar una gran campaña electoral. Pero tenemos fuerza, ganas y la convicción absoluta de que es necesario cambiar la realidad matancera”, dijeron.
Claro que si se tiene en cuenta lo ocurrido con Bruzzese, nada le asegura que estará dentro del pelotón de agosto. Esa será una decisión presidencial que Saredi mirará desde lejos. Sus ganas siguen intactas y las de su equipo de campaña también. Ahora hay que esperar la confirmación de su lista, y luego contar los votos para saber cuál es el peso del precandidato.



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