El lunes se hizo el último concierto del año en la Catedral, y de esta manera se cerró el ciclo de música clásica de San Miguel, que tuvo a grandes artistas e importantes coros y orquestas a lo largo de todo 2010.
El párroco de la Catedral, Francisco Occhiuzi, hizo la presentación de la primera obra: el Gloria, de Antonio Vivaldi, que contó con los solitas Silvina Sadolly y Ana María Santorelly (sopranos), Pablo Travaglino (alto), Chia-I Hsao (tenor) y Sergio Carlevaris (bajo).
Minutos más tarde, el Obispo de San Miguel, monseñor Sergio Fenoy, presentó la siguiente y última obra: el Magnificat de Johan Sebastian Bach (en sus versiones originales con instrumentos originales). La Orquesta Barroca tuvo a Rodolfo Marchesini como concertino y a Rodi Diorio en la conducción.
“Una verdadera obra de arte”, así lo definió el Director General de Cultura del Municipio, Fernando Córdoba, una vez terminado el concierto, y luego agregó: “Fue una combinación de varios elementos en un cierre de oro para el Ciclo Clásico 2010. Contamos con un coro de primer nivel, una orquesta de excelentes músicos profesionales y el contenido espiritual de las obras que se interpretaron, y todo esto sostenido por la Municipalidad de San Miguel”.
De esta manera se dio por terminado un importante ciclo dentro de éste género durante todo 2010, que contó con la Orquesta Sinfónica Nacional, los tenores del teatro Colón, la Ópera Nabucco, el Estudio Coral Buenos Aires dirigido por Carlos López Puccio, la Misa Criolla con los alumnos de las Escuelas de Arte, la Orquesta de Cámara del Congreso y el broche de oro con este último concierto.

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