Desde el gremio de los trabajadores del campo, sostienen que desde que se estatizó el registro de trabajadores rurales, el RENATEA perdió presencia en el campo.
Agüero recordó la frase de Perón de que “todos somos buenos, pero si nos controlan mejor” y aseguró que “con el trabajo que hacía el RENATRE (como se llamaba antes de ser estatizado), habíamos logrado registrar a más de 8.000 trabajadores y empadronar a 2.800 empleadores, a pesar de que en el campo nos atacaban, nos destruyeron una camioneta, golpearon a los inspectores y tuvimos muchos problemas”.
El dirigente sindical sostuvo que “ahora todo eso se ha perdido, porque el RENATEA (como se llama ahora el registro que está en manos del Estado), no sale al campo y se ha perdido la libreta del peón rural, algo que era importante, porque detrás de cada libreta, había un trabajador blanqueado y un empleador registrado”.
Según el sindicalista, “ahora hacemos controles, a veces en conjunto con la Subsecretaría de Trabajo, pero con eso no basta, porque el organismo que tiene toda la legislación y las facultades para registrar trabajadores, no sale al campo y eso hace que cada vez haya más informalidad laboral”.
Ante una consulta, Agüero dijo que “los empleadores dicen que no registran a sus empleadores porque no tienen apoyo y eso pasa porque faltan políticas para el desarrollo de las economías regionales”, y que “eso se traduce en que se estén perdiendo todos los días puestos de trabajo, ya que el empleo registrado está dando paso al empleo en negro, que sale más barato”.
Más complicado
Para el titular de la UATRE local, “los lugares más complicados en materia de irregularidades, están en el departamento de Pocito, donde debe haber unas 2.500 personas en condiciones irregulares desde el punto de vista laboral”, de las que estimó que “la gran mayoría de ellos, son extranjeros que vienen a trabajar por temporadas”.
En el mismo sentido, Agüero señaló a “los cultivos de ajo y de tomates, son donde más empleo en negro hay”, aunque calculó que “hay otras actividades como la de aceitunas, donde estamos implementando controles especiales, que tienen menos empleo en negro, porque están más controladas en sus dos etapas de cosecha, que son primero para conservas y después para aceite”.
Operativos
Para conseguir los objetivos de evitar el empleo informal, Agüero sostuvo que “es necesario el trabajo en conjunto”, del que “por ahora se está dando entre nosotros y la Subsecretaría de Trabajo que tiene mucha disposición, pero que lamentablemente cuenta con muy poco personal de inspectores para hacer los relevamientos”.
Agregó que “hemos hablado con la titular de la AFIP en San Juan, Laura Bologna, para que se sumen a los controles, pero lo que hace falta es que el RENATEA deje la posición que tiene y que vuelva a tener protagonismo en el campo como era antes, para que se implemente de nuevo la libreta y que así haya beneficios para el empleado, esté registrado y la actividad del campo entre dentro de la normalidad”.
Esclavos
Finalmente y ante una consulta, Agüero aseguró que “por las visitas que estamos haciendo, la situación de trabajo esclavo que la AFIP denunció que había el año pasado en el campo de San Juan, ya no se observa en las fincas”, aunque aseguró que “eso no quiere decir que no exista”.
Aclaró que “lo que pasa es que después de los operativos del año pasado, los dueños de las fincas, tienen a sus trabajadores en otros terrenos fuera del lugar de trabajo, o alquilan lugares para que vivan, fundamentalmente la gente de otros países que viene a trabajar aquí”.
Por eso, dijo que “no se ve en el campo, gente durmiendo o viviendo en el lugar de trabajo, debajo de los parrales o en carpas o cabañas improvisadas”, pero que “como los tienen fuera de la finca para evitar sanciones, inspeccionar los lugares donde viven para determinar las condiciones en que están, es algo que queda fuera de nuestra jurisdicción, ya que sólo podemos entrar a los lugares donde están trabajando y no a las viviendas que ocupan, que es algo que queda fuera de nuestro alcance”

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