Esta herramienta fue presentada el 1 de agosto pasado y aún no ha salido a la cancha. El concejal Claudio Molina dijo días atrás que no es una bacheadora sino un elemento accesorio. El contador Daniel Mujica le contestó al edil del Frente Amplio UNEN y manifestó que desde la empresa a la que se le compró la maquinaria se les aseguró que es un equipo integral de bacheo. Ante ese escenario, lo único que queda claro es que las calles de Azul están cada vez peor y que los “cráteres” en el pavimento parecen reproducirse a diario.
Al informar acerca de la firma de un convenio con Nación Leasing, a través del cual el Gobierno Municipal adquiría maquinaria para el área de Obras Pública, a comienzos de año, el contador Daniel Mujica aseguró que se trataba de “otro logro más de la gestión, conseguido a través de su continuo trabajo. Son gestiones que se van a ver reflejadas en la comunidad y en las calles de Azul”.
Una de esas herramientas era la bacheadora, la cual fue presentada a la comunidad el 1 de agosto…pero aún no se la ha visto en la calle desarrollando la tarea para la cual fue adquirida.
Días atrás, en sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Azul, el edil Claudio Molina advirtió a sus pares que la bacheadora no es una bacheadora sino un elemento accesorio. Dijo que en realidad es un camión térmico que recibe el material elaborado por la bacheadora para mantener la temperatura del producto y transportarlo a las calles a bachear.
Además, el concejal presentó un proyecto en este sentido pidiendo al intendente José Inza que explique por qué se compró un equipamiento complementario y no una bacheadora.
También, solicitó que el jefe comunal informe qué van a hacer para regularizar esta situación y si está contemplado adquirir realmente la bacheadora para comenzar a revertir la problemática de las calles.
Al momento de fundamentarlo, Molina marcó que “increíblemente se equivocaron y compraron otro equipamiento”, que a la Comuna le costó exactamente 1.080.741 pesos.
Advirtió entonces que por ese motivo es que no comenzaron los trabajos como se había anunciado.
Días después, por diferentes medios, el contador Mujica aseguró que desde la empresa a la que se le compró la maquinaria se les aseguró que es un equipo integral de bacheo, que lo único que no hace es la mezcla.
Asimismo destacó que la herramienta no se encuentra funcionando porque se están preparando los materiales que hacen falta (Nota del autor: Desde agosto a esta parte ya deben haber preparado una cantidad importante de materiales).
También subrayó que el objetivo de la gestión comunal es el de sacar a la cancha lo antes posible a la bacheadora, aunque no dio detalles sobre una fecha concreta.
“Mientras tanto…
…el sol se muere”, canta Carlos “Indio” Solari. En este caso no es el sol, pero es notorio que -ante la falta de un acorde mantenimiento- el que se “muere” es el gris asfalto de las calles azuleñas.
Manejar por la ciudad es realmente una travesía. Los automovilistas, ciclistas, quienes circulan en moto y también los peatones deben estar atentos a las señales viales, al “vertiginoso” (por no catalogarlo como “espantoso”) tránsito local y… además deben esquivar los significativos y numerosos baches que parecen multiplicarse a diario e incluso aumentar en tamaño y profundidad.
Hay que tener en cuenta que además de dañar los neumáticos y la suspensión de los coches, el intento de esquivar uno de los tantos “cráteres” existentes en las distintas arterias de nuestro pago chico puede ser causa de accidentes.
Esta problemática existe en la ciudad desde hace años y parece dificultoso encontrarle una solución. Los “molestos” y “dañinos” pozos que pueblan gran parte de las calles de Azul ya parecen ser parte de la fisonomía local.
La no aparición pública de la bacheadora sigue siendo un “misterio” por estas horas y no está claro si es o se hace (bacheadora, digo). Lo que sí se evidencia es la ausencia de políticas públicas claras para ponerle fin a estos inconvenientes que se relacionan directamente con la calidad de vida de los vecinos.


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