Como lo habíamos anticipado, las empresas de colectivos apuran obras para el aumento de la tarifa del transporte de servicio urbano. La construcción de megarefugios y las paradas inteligentes, son las condiciones del municipio para subir el pasaje que actualmente se mantiene a $1,90.
El propio subsecretario de Transporte, Gustavo Larrea, manifestó que “la construcción de los megarrefugios y paradas inteligentes serán el puntapié inicial para poder transformar el sistema de trasporte de la ciudad”.
“Estas obras deben realizarse porque así lo estipula la Ordenanza 2357, que aumentó el boleto”, dijo el funcionario y agregó que “se pretende así cumplir con las mejoras que propone la norma”.
Cuando se aprobó la suba del boleto de $ 1,60 a $ 1,90 se fijó un par de condiciones a cumplir por parte de las empresas para que, finalmente, la tarifa cueste $ 2.
La suba está sujeta a algunas exigencias, como la instalación de al menos cuatro paradas inteligentes en puntos a determinar. Estas paradas serán espacios físicos con carteles luminosos a través de los cuales se podrá conocer información acerca de la frecuencia del transporte, recorrido y otras cuestiones inherentes al servicio.
Otras condiciones son trabajar en la mejora de las frecuencias, que el servicio llegue a los barrios Esperanza, Nuevo y Pirayuí, y también la instalación del sistema de GPS en las unidades para el control de las frecuencias y en pos de ofrecer mayor seguridad a los trabajadores del servicio.
También se planteó la necesidad de incorporar la construcción de refugios en las paradas de los barrios más alejados y la necesidad de establecer un móvil por ramal y línea preparados para discapacitados, con amplia difusión de los horarios en los que realizarán sus respectivos recorridos por los barrios.
En lo que respecta al servicio para los barrios Esperanza, Nuevo y Pirayuí ya hay empresas que recorren esa zona. Ahora falta la construcción de los megarrefugios.
Al respecto, Larrea dijo a Radio Corrientes que “las empresas ya se plantean la construcción de las paradas y megarrefugios, que estarán apostados en las plazas Vera y Cabral, y el campus universitario. Serán espacios de grandes dimensiones y funcionarán como paradas inteligentes, en las que, a través de un sistema GPS, se podrá saber cuánto es el tiempo de demora de los colectivos”.
Otras de las modificaciones que se prevé para este año, que ya comenzó a funcionar en algunas líneas el año anterior, son las recargas de tarjetas magnéticas, explicó el funcionario y recordó que también se deberá avanzar en el servicio de mensajes de texto para saber del estado de la frecuencia de cada unidad.
Larrea aclaró que “no hay un plazo determinado, pero se reglamentará el servicio en base a lo que se proyecte desde las empresas”.
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