A la detención de un cuidador de un club ubicado en inmediaciones del dique “Celestino Gelsi”, ahora se sumaron una serie de medidas realizadas en ese sector. Un freezer en desuso fue hallado en el lugar y será examinado. El fiscal Diego López Ávila (IV), supervisó en persona esos procedimientos.
Previamente, el martes pasado, López Ávila dispuso la detención de Luis Daniel "El Gordo" Olivera, de 57 años, quien, según se informó, trabaja como cuidador de un club ubicado en El Cadillal, en el que, de acuerdo a la versión que maneja el fiscal, ocultó el cuerpo de Paulina.
Todo esto fue negado por el imputado, quien dijo que no sabía nada de la causa y que conoce únicamente a Alberto Kaleñuk. En este sentido, aseguró que fue amenazando mediante mensajes telefónicos. De todos modos, el fiscal dispuso su detención.
Su representante legal, Cergio Morfil, pidió que fuera liberado después de la indagatoria, pero esa medida fue denegada por el Ministerio Público a cargo de la causa. Ahora, el fiscal tiene un lapso de diez días para analizar si finalmente lo libera o pide que permanezca detenido, bajo la figura de la prisión preventiva.
Pese al secreto de sumario que rige en la causa que investiga el fiscal López Ávila, por la muerte de la estudiante de Ciencias de la Comunicación (ocurrida en febrero de 2006), fuentes confiables informaron a EL SIGLO que la joven Virginia Mercado, quien reside en la provincia de Salta, sería llamada a declarar.
Su testimonio sería importante y tal vez, contundente en la causa, ya que la joven salteña, era una de las mejores amigas de la víctima. Cursaban juntas la carrera de Ciencias de la Comunicación y fue quien estuvo con Paulina la noche en que se vio por última vez con vida a la joven.
Se supo ayer que el fiscal investiga una de las hipótesis que se manejaba desde el principio en la causa: "que Paulina murió durante una fiesta, en Raco o en El Cadillal, que su cuerpo fue ocultado en un freezer en un club ubicado cerca del dique Celestino Gelsi, y que luego lo arrojaron en un zanjón a la vera de la ruta provincial 341, en Tapia".
El lunes pasado, cuando Alberto Lebbos declaró ante el fiscal, López Ávila involucró en el caso a "Gabriel", el hijo del gobernador José Alperovich, y "Sergio", hijo de Alberto Kaleñuk, asesor del mandatario provincial y ex jefe de Gendarmería en Tucumán. Ese día, por la tarde, ambos se pusieron a disposición de la Justicia presentando escritos en los Tribunales Penales.
De fuentes confiables se pudo saber que el fiscal tomó en cuenta la declaración de hace más de siete años de Mercado, cuando aseguró que ella y Paulina salieron juntas del boliche en el Abasto y que tomaron un taxi que la dejó primero a ella en su casa y que luego Paulina siguió en el mismo vehículo hasta la suya. Pero la joven tucumana nunca llegó.
También trascendió que el fiscal López Ávila no descarta citar a declarar en la causa a los ex funcionarios de Seguridad, Pablo Baillo y Eduardo Di Lela, el ex jefe de Policía Hugo Sánchez, y el segundo de la fuerza en esa época, Nicolás Barrera.
Según Lebbos, ellos son quienes encubrieron el crimen de su hija.
Respaldo de la Corte
Ayer, el fiscal López Ávila, se reunió con los miembros de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán a quienes planteó su preocupación por la complejidad del caso, en el que fue implicado un hijo del gobernador José Alperovich, a partir de una denuncia realizada por el padre de la víctima.
El instructor solicitó al superior tribunal que se dispongan los recursos materiales y humanos necesarios para que la Fiscalía a su cargo pueda desarrollar la investigación sin contratiempos.
Al finalizar la reunión, el vocal de la Corte, Daniel Posse, reconoció que "el fiscal está muy preocupado" frente a la trascendencia del caso Lebbos, que esta semana se nacionalizó y ya es comparado con el de María Soledad Morales, en Catamarca.
"Le dimos al fiscal el total apoyo de este Poder", sostuvo el miembro del máximo tribunal, quien precisó que "la Corte va a apoyar desde esa perspectiva la cobertura de los materiales y del personal que necesita el doctor López Ávila para llevar adelante esta compleja investigación".
Según Posse, la Justicia tucumana espera que la investigación llegue "hasta las últimas consecuencias. Eso es lo que nosotros queremos y creo que es lo que la sociedad quiere", completó Posse.
López Ávila se puso al frente de la investigación a principios de junio, luego de que Carlos Albaca (II), el fiscal quien durante siete años tuvo en sus manos la causa sin concretar mayores avances, decidiera inhibirse a raíz de las críticas y denuncias de Lebbos.
Antes que López Ávila y Albaca, en 2006 el caso fue investigado por el fiscal Alejandro Noguera, quien terminó apartándose luego de ser fotografiado saliendo de la casa de Alperovich cuando la teoría del crimen de Paulina en manos de "hijos del poder" ya era "vox populi".

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