Los miembros del FMI aguardan renuncia de Strauss-Khan para destrabar la sucesión

El Fondo sólo puede tomar una decisión si el director dimite voluntariamente o si va a juicio y es declarado culpable. Sigue la presión de emergentes por tener un candidato

Dominique Strauss-Kahn enfrenta una creciente presión para dejar su puesto como jefe del FMI tras su arresto por cargos de intento de violación, con Europa y el mundo emergente pujando por hacerse del puesto y el directorio del organismo siguiendo el ‘minuto a minuto’ del caso para ver qué pasos seguir. Mañana será un día clave, ya que Strauss-Khan volverá a comparecer en el Tribunal Penal de Manhattan, donde un gran jurado popular, integrado por 23 personas, podría inculparlo formalmente. Si esto sucede, el hasta ahora titular del organismo multilateral quedaría en una situación aun más complicada y, con ello, su cargo al frente del FMI.

Según trascendió ayer, los abogados de Strauss-Kahn intentarán negociar hoy con la fiscalía la libertad bajo fianza, algo que la juez Melissa Jackson ya le denegó en una audiencia el lunes por considerar que había posibilidad de fuga. Por eso esta vez, a la fianza de u$s 1 millón, la defensa propondrá que Strauss-Khan pueda cumplir arresto domiciliario en el departamento de su hija en Nueva York, sometiéndose a que monitoreen electrónicamente sus movimientos las 24 horas del día. Está claro que el principal objetivo de la defensa del titular del Fondo es que su cliente pueda dejar cuanto antes la cárcel neoyorquina de Rikers Island, conocida por su violencia de pandillas.

Un posible escenario es que la fiscalía acepte la fianza si necesita más tiempo para obtener la acusación formal del jurado popular, que la defensa tendría que aceptar.

Tras la acusación formal, el caso sería trasladado entonces al tribunal de primera instancia, llamado el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York. Strauss-Kahn se declararía allí culpable o no culpable. Su abogado ha dicho que se declarará no culpable.

Podrían pasar después muchos meses, quizá seis, antes de que el caso llegue a juicio, mientras las dos partes presentan mociones preliminares, preparan sus casos y, si no han llegado aún a un acuerdo, siguen luchando por la fianza. Si es condenado podría afrontar 25 años de prisión.

Aunque a Strauss-Kahn se le negó la fianza el lunes, algunos abogados defensores penales creen que sus representantes finalmente conseguirán sacarlo en libertad bajo fianza.

Es este largo proceso el que mantiene en vilo al directorio del Fondo Monetario Internacional. Es que para tomar una decisión respecto a su posible reemplazo –algo que Estados Unidos reclamó anteayer– el organismo necesita que Strauss-Khan presente su renuncia por propia voluntad o bien la Justicia lo declare culpable. De allí la importancia de lo que suceda mañana.

Mientras tanto, China, Brasil y Sudáfrica volvieron ayer a cuestionaron el derecho de Europa a ocupar el cargo, pero los europeos dijeron que era lógico que mantuvieran el puesto mientras el FMI siga desempeñando un rol tan crucial para aliviar la crisis de deuda de la zona euro.

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