Por Jorge Oviedo.La inflación y la avidez del Gobierno por hacerse de fondos aparecen entre las principales preocupaciones de los empresarios en estos días. La suba de precios generalizada es especial motivo de alarma, dada la falta total de iniciativas oficiales para detenerla.
Muchas sospechas apuntan hacia las próximas maniobras que harían los Kirchner para hacerse de fondos. "El canje funcionará y retornará el acceso de la Argentina a los préstamos voluntarios del exterior; es importante, pero tengo dudas de que el monto sea muy grande" aseguró un financista. La brecha de 10.000 millones de dólares que tiene el presupuesto, calculó la fuente, no podría cerrarse sólo con ese recurso.
En el Banco Central estarían contentos de que sean los mercados externos los que tapen el bache para reducir los manotazos sobre las reservas y el balance de la entidad. Mercedes Marcó del Pont analiza la situación con el grupo de directores más cercanos que integran, en primer lugar, Miguel Pesce y Arturo O´Connell, y luego Gabriela Ciganoto y Sergio Chodos.
La convicción del oficialismo parece ser que finalmente conseguirán una ley que les permita utilizar las reservas y que allí también aprovecharán para modificar los límites de financiamiento del Central al Tesoro para no superar los topes en los adelantos transitorios. "Se apuraron los directores que salieron a decir que habría problemas legales; incluso en la situación actual el tope operaría sólo en noviembre y para entonces la ley que seguramente autorizará el uso de reservas ampliará también los límites; por eso el mercado no se preocupó", informó una fuente de la autoridad monetaria.
Algunos banqueros siguen pensando que es alto el riesgo de que les coloquen compulsivamente un bono a cuenta de la liquidez sin aplicación. "No les va a cerrar la caja, lo van a hacer", dicen. Otro temor es sobre la reforma de la ley penal tributaria que Cristina envió a Diputados. "Es tremendo, permite apretar para cobrar, amenazando con la cárcel a los directores de las compañías", dijo un directivo de una multinacional. "Ser director se ha vuelto muy complicado; en la provincia de Buenos Aires también hay un accionar de presión permanente sobre los directorios para recaudar impuestos, haciéndolos personalmente responsables por cualquier cosa", dijo otro informante. En AEA han prometido estudiar el nuevo proyecto del Ejecutivo nacional.
"Faltan dos años para el cambio de gobierno y lo único seguro es que no se aplicará la reforma electoral, porque como están las cosas la interna abierta y simultánea es imposible; y habrá un presidente que en la primera vuelta no habrá sacado muchos votos y hasta es probable que haya sido segundo; las elecciones no se adelantarán a menos que renuncien Cristina y Cobos, lo que es improbable", dijo otro hombre de negocios.



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