Microcréditos: una pequeña gran ayuda Microcréditos

Microcréditos: una pequeña gran ayuda Microcréditos

En Salta, los emprendedores, tienen una excepción impositiva y ahora la ordenanza 14.831 agiliza la habilitación municipal.

Las cientos de historias que se escuchan de los beneficiarios de microcrédito son un ejemplo de vida, de cultura de esfuerzo y superación. Enseñan cómo pelearle a la vida y salir adelante. Son miles de familias salteñas que gracias a los microcréditos otorgados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, pudieron armar pequeños proyectos productivos para superar sus dificultades.

Ayer estos pequeños emprendedores tuvieron una buena noticia. En la Casona de Castañares funcionarios municipales brindaron detalles sobre el instrumento legal por el cual se exime del cumplimiento de la ordenanza 14.529. La nueva norma, la 14.831, agiliza la habilitación municipal para aquellos titulares del Programa de Promoción de Microcréditos.

Matías Cánepa, uno de los impulsores de la ordenanza, contó a El Tribuno que esa norma tiene como idea facilitarle a los beneficiarios que puedan ingresar a la economía formal. "Antes los requisitos eran propios de un comercio ya consolidado y no de personas que tienen pequeñas actividades que con su propio esfuerzo quieren salir adelante. A veces esas barreras impedían que habiliten su negocio. Ahora tienen un esquema muy sencillo y ágil. Entonces, en vez de ir individualmente a una oficina del municipio y hacer un trámite particular, las propias instituciones son las que garantizan que son beneficiarios del microcrédito", agregó.

Cánepa expresó que es paradójico que existan barreras para personas que quieren salir adelante y se les dificulte el ingreso a la economía formal. Además, explicó que están eximidos de los impuestos municipales, provinciales y nacionales. "Es una pequeña actividad pero que les sirve para dar de comer a sus hijos. Tenemos que ayudar a la gente que quiere salir adelante con su propio esfuerzo", añadió el concejal.

Tres historias de superación

Eva Elena Tello fue una de las primeras en anotarse para acceder a un préstamo. "Cuando empezó este programa de microcrédito de la Nación me sirvió de mucho porque en ese tiempo estaba sin trabajo. Entonces empecé a pedir préstamos para hacer empanadas y repostería", comentó.

Eva, a todos los productos que hace, después los vende en su casa, en barrio Castañares, y en la feria de la Virgen del Cerro. "Gracias a Dios sigo trabajando. Mis nietos y mis nueras me ayudan a vender y a cobrar los pedidos. Desde que me operé de la columna más me ayudan, ya que no quiero dejar de trabajar", agregó.

Graciela Smith está muy agradecida por haber sido beneficiada por un microcrédito. "A mi me sirvió para salir adelante. Con mucho sacrificio pude hacer que mis hijos estudien. Por ejemplo, uno se recibió de oficial de policía", comentó la vecina. Explicó, que de su pequeño proyecto, viven sus hijos. "Ahora pude abrir dos comedores, uno en 17 de Junio y otro en Ciudad del Milagro. Cada vez nos van aumentando más la plata a medida que nosotros vamos respondiendo y eso nos sirve para seguir comprando insumos. Yo me pude comprar el horno pizzero y la cocina industrial", dijo.

Graciela explicó que en el momento que sacó el microcrédito se encontraba desempleada. "Estabamos sin trabajo con mi esposo. Esto, como familia, nos ayudó mucho. Hemos salido adelante, así que ahora, a seguir trabajando", expuso.

María del Valle Aparicio sacó un préstamo del Banquito de la Buena Fe. "Comencé con un proyecto de costura pero ahora también hago tejido de crochet. Me lleva mucho tiempo hacer las prendas pero estoy muy contenta. Por ejemplo para hacer un saquito, necesito tres días", comentó.

María contó que su proyecto es personal y que sus productos son vendidos en ferias y en su casa. Ahora tiene que pagar un crédito de $5.000 en 26 cuotas de $212 semanales. "El boca en boca es lo que más me resulta. La gente me visita en mi casa y me encarga cosas. Yo soy modista profesional, por eso saque el crédito para poner un taller de costura. Hago vestidos de alta costura como vestidos de 15 años, de novia, de egresada y todo lo que es el ajuar del bebé", finalizó.

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