En el marco del acto de entrega de microcréditos de hasta ocho mil pesos a más de una treintena de emprendedores del medio, entre quienes en total se desembolsaron 170 mil pesos, fue ponderado los “superlativos progresos de un importante entramado social a través de esta herramienta impulsora de la economía social local”.
Sostuvo que “se dan experiencias silenciosas, modestas, que no tienen la difusión mediática de otros pero van gestando experiencias que revalorizan la acción conjunta de formas asociativas apoyados por las políticas sociales nacionales y, por supuesto del gobiernos provincial, que tiene al doctor Gildo Insfran como máximo abanderado en respaldarnos”.
“Poder concretar este tipo de beneficios estimula a seguir trabajar porque uno observa cómo cada beneficiario con responsabilidad invierte en su emprendimiento y luego procede a devolver el dinero para luego solicitar nuevos créditos que les permita ampliar su proyecto. Sin esto no podemos hablar de inclusión social”, enfatizo Quiñonez
Fue significado que “los microcréditos también contribuyen a recuperar la cultura del trabajo basado en valores como la solidaridad y el compromiso”, al tiempo de remar que “el propósito es implementar estas acciones de neto corte inclusivo para generar desarrollo con equidad”.
Finalizo destacando que “el microcrédito permite que los emprendedores accedan a dinero por una vía no convencional, ya que no reúnen la calificación para acceder al sistema bancario. Asimismo, también se ven beneficiados con esta operatoria porque al inyectar dinero al mercado se activa el circuito de producción y consumo y se fortalecen las redes de compra y venta de productos elaborados en la provincia”.

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