Aunque solo puede implantarse en casos de cardiopatías nuevas, y no a aquellos pacientes que ya tengan un marcapasos tradicional, el "Micra" es un dispositivo revolucionario por su pequeño tamaño y fácil colocación.
Se llama "Micra", su propio nombre ya describe la fantástica tecnología de la que dispone este revolucionario marcapasos que, en poco tiempo, está cambiando la vida de miles de personas que ya tienen acceso a este dispositivo.
Los marcapasos, hasta no hace mucho, eran implantados mediante una delicada operación a corazón abierto. Con el tiempo, el tamaño de estas maquinarias ha ido reduciéndose, todo con el fin último de controlar y regular el ritmo cardíaco del paciente.
Ahora bien, fue a finales de 2013 cuando la empresa "Medtronic" mostró al mundo algo nuevo. Algo sofisticado y toda una revolución para el campo de la medicina.
Era el "Micra", el marcapasos más pequeño del mundo que, además, podía ser implantado sin necesidad de una intervención quirúrgica.
MICRA, LATIENDO CON LA VIDA
Aunque este dispositivo se presentó en 2013, como ya sabemos, los tiempos de aprobación, comercialización y distribución de cualquier técnica o nuevo fármaco son lentos.
Micra recibió la marca de conformidad "CE" en 2015. De este modo, y hace solo unos meses, fue cuando se inició su comercialización y distribución dentro de todo el territorio de la Unión Europea.
Después de unas rigurosas pruebas se demostró su gran eficacia y fiabilidad frente a los marcapasos tradicionales. Fue algo revolucionario que, desde entonces, solo trae esperanzas y buenos resultados.
Las implantaciones realizadas hasta el momento también son muy positivas y, según nos indican, este marcapasos queda cubierto por la mayoría de seguros médicos.
CARACTERÍSTICAS
El marcapasos "Micra" tiene unas medidas de 24 mm. Es similar a una moneda. Entre los años 2014 y 2015 pasó todas las pruebas experimentales en un ensayo global donde se confirmó, efectivamente, su sistema tecnológico innovador.
Es una una cápsula, sin cables y sin batería subcutánea.
Para implantarlo no hace falta pasar por quirófano.
Se instala en el corazón del paciente mediante una tecnología transcatéter. Se aplica a través de una inyección en la vena de la ingle de la persona para que, de este modo, el dispositivo se aloje en el ventrículo derecho.
Asimismo, este novedoso marcapasos permanece enganchado por unos pequeños dientes o pequeñas puntas al propio corazón. No necesita cables.
Tras esto, empieza a emitir unos impulsos eléctricos para mantener el corazón latiendo, ajustándose además a la propia actividad del paciente.
No se necesita tampoco aplicar ningún "bolsillo quirúrgico bajo la piel". Es decir, nadie notará tampoco que el paciente lleva marcapasos, porque no es visible. Esta cápsula queda firmemente "instalada" en el propio corazón.
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