Michel Temer, Eduardo Cunha y Renan Calheiros, los posibles sucesores de Dilma Rousseff acusados de corrupción

Michel Temer, Eduardo Cunha y Renan Calheiros, los posibles sucesores de Dilma Rousseff acusados de corrupción

El vicepresidente de Brasil, y los líderes de las cámaras del Congreso están investigados por múltiples casos. Además, el 60 por ciento de los 594 legisladores de ambas cámaras están bajo la lupa de la Justicia

Dilma Rousseff está a un paso del juicio político en Brasil, por lo que ya comenzaron las especulaciones sobre los posibles sucesores en caso de que la presidente sea destituida.

Si la cámara de Senadores aprueba el impeachment quien tomará el cargo, al menos por 180 días, será el vicepresidente Michel Temer. En la línea de sucesión también aparecen Eduardo Cunha, presidente de la cámara de Diputados, y Renan Calheiros, líder del Senado.

Estos tres casos presentan una característica en común: todos están investigados por hechos de corrupción.

Incluso cerca del 60 por ciento de los 594 legisladores de ambas cámaras están bajo la lupa de la justicia por irregularidades o afrontan cargos de corrupción, según grupos independientes.

Muchas de las investigaciones están relacionadas con la red de corrupción en la petrolera estatal Petrobras, en la que presuntamente se otorgaron contratos a cambio de sobornos.

Michel Temer, el primero en la línea de sucesión

En medio de la crisis institucional y económica del país, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente rompió su alianza con el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff, lo que provocó una fractura en el poder Ejecutivo.

Temer cuenta con múltiples actos de corrupción en su contra. Está acusado de arreglar el nombramiento de un director de Petrobras, implicado en varios casos irregulares con el PMDB. A su vez, un ex senador acusó al vicepresidente de asignar a un cabildero para distribuir sobornos entre 1997 y 2001 a través de la petrolera estatal. El funcionario niega ambas acusaciones.

También firmó el mismo tipo de decretos presupuestarios que suscitaron el actual proceso de juicio político contra Rousseff. Los detractores dejaron entrever que podrían intentar un impeachment contra el vicepresidente por esas acciones.

Otra acusación que recae sobre su persona es el pago de un millón y medio de dólares de una compañía constructora que trabaja con Petrobras. Temer, sin embargo, afirmó que ese dinero fue un donativo legal de campaña.

Las autoridades brasileñas decomisaron a la compañía constructora Camargo Correa listas en las que aparecía el nombre de Temer en 21 ocasiones al lado de cantidades que sumaban en conjunto 345.000 dólares, presuntamente sobornos.

Eduardo Cunha, segundo en la línea de sucesión

En caso de que Temer reemplace a Rousseff en la presidencia, Cunha se convertiría en el presidente de facto si el actual vicepresidente realiza algún viaje al exterior o quedara incapacitado.

El principal investigador de Brasil ha solicitado a la Corte Suprema que retire a Cunha del cargodebido a todas las acusaciones sobre irregularidades que pesan sobre él y por presunta obstrucción de la justicia. La corte no ha emitido su decisión.

En marzo, los fiscales acusaron a Cunha de corrupción y lavado de dinero por participar en la negociación de contratos para buques de perforación, incluido el pago de cinco millones de dólares.

Fiscales suizos afirman que tuvo cuentas bancarias secretas en el banco Julius Baer. En diciembre, esas cuentas alcanzaban un total de 2,4 millones de francos suizos, según versiones locales de prensa. Los investigadores brasileños dicen creer que ese dinero está relacionado con corrupción derivada de la operación de un yacimiento petrolero de Petrobras en Benín.

Los investigadores brasileños afirman que desde 1990 Cunha también ha tenido cuentas sin declarar en Estados Unidos por más de 20 millones de dólares.

Un senador convertido en testigo del Gobierno afirmó que Cunha y el PMDB recibieron pagos por más de diez millones de dólares del banco BTG Pactual a fin de conseguir una orden ejecutiva que fue aprobada por la Cámara de Diputados.

En el testimonio de un cabildero que se declaró culpable en el caso, Cunha está acusado de recibir sobornos por más de 12 millones de dólares de las empresas constructoras Odebrecht, OAS y Carioca para renovar la zona portuaria de Río con vistas a los Juegos Olímpicos.

Renan Calheiros, tercero en la línea de sucesión

Calheiros sería presidente interino en caso de que Temer y Cunha viajaran al exterior o quedaran incapacitados. El Tribunal Supremo Federal considera actualmente siete investigaciones en su contra en la pesquisa a Petrobras. El funcionario refuta todas las acusaciones.

El presidente de la cámara de Senadores está acusado por un cabildero de haber recibido un pago de 600 mil dólares para que frenara una pesquisa del Senado sobre corrupción en Petrobras.

El funcionario además está acusado por un ex director de Petrobras de amenazar con retirarle su apoyo a menos de que le pagaran dinero. El mismo ex director afirma que Calheiros recibió 1,7 millones de dólares a través de un cabildero de Petrobras en un caso sobre contratos relacionados con barcos de perforación.

En un acuerdo con la fiscalía, otro ex director de la petrolera estatal lo acusa de utilizar al legislador Anibal Gomes de la Cámara de Diputados para pagar sobornos derivados de contratos con constructoras.

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