Las mezquitas no dan abasto en la "hija predilecta de la Iglesia"

El islam ya es la segunda religión; lo practican seis millones de personas

PARIS (De un enviado especial).- Francia dejó de ser, como se la conocía en el pasado, "la hija predilecta de la Iglesia". A pesar de que la mayoría de sus habitantes son católicos, el islam se convirtió en su segunda religión y, literalmente, sus mezquitas no dan abasto.

En el norte de París, en el barrio de La Goutte d'Or, cerca de Montmartre, todos los viernes decenas de musulmanes copan las calles que bordean la mezquita a la hora del rezo del mediodía. Los adoquines quedan cubiertos de alfombras sobre las que, en dirección a La Meca, los musulmanes practican su rezo.

Según datos del Ministerio del Interior, hay casi seis millones de musulmanes en Francia, lo que significa alrededor del 9% de la población.

Lejos de todos los prejuicios, de las 2000 mezquitas que hay en Francia, sólo 50 son de la corriente salafista (fundamentalistas) del islam, según datos del Alto Consejo para la Integración. No obstante, no hizo falta que se tratara de un islam radical para que despertara un cierto rechazo en la población francesa. A diferencia de las primeras olas inmigratorias que recibió Francia en los años 1920 y 1930, cuando cientos de miles de españoles e italianos cruzaban la frontera, la llegada de los africanos a partir de los años 1960 resultó ser notablemente más traumática.

Estudios del Alto Consejo para la Integración revelaron que por lo menos la mitad de los franceses consideran que los musulmanes son un problema en Francia. Según estos informes, sólo dos de cada diez franceses aceptaría un presidente musulmán.

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