Messi volvió a revolucionar Rosario a raíz de la internación de su mujer

Messi volvió a revolucionar Rosario a raíz de la internación de su mujer

Antonella Rocuzzo, esposa de Lionel, embarazada de 27 semanas, permanece en un centro de salud de la zona sur rosarina afectada por una infección urinaria.

El planeta Messi revolucionó ayer el barrio Hospitales de Rosario. También las redes sociales y los medios de prensa de todo el país, que enfocaron sus flashes a la zona sur de la ciudad. Antonella Rocuzzo, la mujer de Lionel, embarazada de 27 semanas, permanece internada desde media mañana en el Hospital Español por una infección urinaria. Inicialmente hubo versiones que vinculaban la internación con una complicación del embarazo, que luego fue descartada. El crack rosarino la acompañó desde el primer momento en el centro de salud. La incomensurable repercusión de todo lo que rodea al astro del fútbol mundial quedó nuevamente en evidencia.

Lionel y Antonella se encontraban desde el domingo en la casona familiar de Arroyo Seco, a 30 kilómetros de Rosario. Llegaron tras la dolorosa derrota de la selección Argentina en la final de la Copa América frente a Chile, que se definió por penales.

Ayer, a media mañana, Antonella llegó de imprevisto al Hospital Español junto a sus padres. Trascendió que Lionel arribó al efector unos minutos después, en medio de un importante operativo de seguridad montado para evitar que tuviera contacto con los medios, fanáticos y curiosos.

Según confirmó el director médico de la institución, José Gentilini, Antonella acudió al centro de salud por un cuadro de "contracciones uterinas". El entorno familiar supuso que ello podría traer aparejado un parto prematuro.

De inmediato se le hizo una serie de estudios y se confirmó que la paciente padecía una infección urinaria. Enseguida le suministraron antibióticos y la respuesta fue favorable.

De acuerdo al parte médico, tanto Antonella como el embarazo de 27 semanas están totalmente fuera de peligro. La mujer de Lio continuará internada y hoy a las 10.30 habrá un nuevo informe sobre su evolución.

Gentilini remarcó que la paciente se encuentra "acompañada por su familia" y por Lionel. Pasó la noche en la unidad pediátrica del Hospital Español bajo un fuerte operativo de seguridad en el entorno de la habitación para evitar que se vulnere su intimidad.

El director médico del efector resaltó que Antonella está "tranquila, cuidada y tratada" médicamente. De todos modos, Gentilini aclaró que no era posible anticipar cuándo recibirá el alta ya que dependerá de cómo evolucione al tratamiento con los medicamentos.

La presencia de los Messi en el Español alteró la fisonomía del barrio Hospitales. Fue tema de conversación en los bares de la zona y hasta los cuidacoches le guardaron un espacio para que estacionara su auto, aunque él ya había dejado su vehículo en un área restringida.

En el propio hospital la rutina se vio algo alterada. Personal del Español admitió a este diario que pasado el mediodía se acercaron a Sarmiento y Gaboto fanáticos y curiosos para intentar una foto, un autógrafo o al menos ver cara a cara al crack del Barcelona.

Pero nada de ello fue posible. Lionel no se dejó ver en toda la jornada y pidió especialmente a las autoridades de la institución médica que fueran ellos quienes informaran sobre el estado de salud de su esposa.

"Todos sabemos lo que genera el apellido Messi y la tremenda popularidad que tiene Lionel. Pero hay que entender que vino al hospital para que atendieran a su mujer, que está embarazada y quedó internada. Tenemos que preservarlos de la locura de la gente", explicó un trabajador del efector.

De allí el celo del operativo montado en una de las habitaciones de la unidad pediátrica del Español, donde sólo se autorizó el ingreso de los familiares de la familia Messi.

Los medios nacionales pronto enviaron a sus corresponsales a cubrir el acontecimiento para que el país entero estuviera al tanto de la situación de la familia Messi. Y los cronistas locales se cansaron de brindar informes a radios y portales de noticias porteños.

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