Una cara antes y otra, muy distinta, después. A Lionel Messi se lo vio demasiado serio antes del partido.
SDLqFue un gol más, creo yo... Lo más importante fue la actitud y el juego que demostramos hoy como equipo", dijo Messi ante Clarín y los demás medios de prensa argentinos. Eso sí: reconoció que fue "mi día más feliz con la camiseta de la Selección. No sólo por el gol, sino por cómo se dio el partido".
Lo cierto fue que anoche, en la fría Marsella, Messi volvió a salirse con la suya. Cumplió el sueño personal de ser dirigido por Diego y, además, el sueño de su mamá: ver a su hijo y a Maradona tirando juntos para el mismo lado. En síntesis, una noche perfecta...
El DT ya le había dicho que se pusiera el equipo al hombro. "El equipo es tuyo", fueron las palabras elegidas por Diego tras una sobremesa previa al choque ante los subcampeones del mundo. "Y... todo lo que dice Diego motiva", señaló Messi, que sólo de a ratos pudo ser el dueño de la Selección.
Le habían pedido que se tirara sobre la derecha y tratara de jugar como en su club. Leo arrancó por ahí aunque daba la impresión de que no encontraba su lugar.
En el primer tiempo, fue por izquierda por donde encontró la llegada más peligrosa ante Mandanda. Su remate llevaba destino de gol, pero se interpuso Gallas...
Claro que no quiso que su debut en el equipo de Maradona pasara inadvertido. Y a los 37 del segundo tiempo, construyó una enorme jugada con el recién ingresado Tevez y encaró hacia el área, lo dejó hecho un nudo a Sagna y, con un zurdazo, gritó el segundo gol.
"Lo importante es que tengo la confianza de Diego y de mis compañeros. La Selección hizo un gran fútbol. Por momentos tocamos bien y rápido. Hoy volvimos a demostrar que, cuando venimos a la Selección, damos todo. Cuando había que meter, metimos. Y cuando había que jugar, jugamos".
Se despidió de su noche soñada con una frase elocuente: "Esta es la selección que de aquí en adelante hay que ver..."

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