Sorprende la actitud que viene sosteniendo hasta el día de hoy, el intendente Francisco Gutiérrez. Actúa como si estuviese ofendido, elaborando un duelo, o negando el resultado de las urnas que lo le parecen favorables. Ese es el cúmulo de sensaciones que se desprenden de las conductas que deja ver el gobierno.
El domingo a la noche, en el salón de la UOM se proyectaba información de las mesas que iban llegando.
Hubo un momento en el que surgía el persistente dato de que se estaba ganando con el 52 por ciento de los votos, aproximadamente.
Esa emisión luego fue interrumpida, pero aquel fue el último dato que quedó de la noche, por lo que todos los festejos posteriores se realizaron con ese trasfondo.
En resumen, la información oficial que se dio la noche del domingo fue que Gutiérrez ganó en todas las mesas de todas las escuelas de Quilmes. Al día siguiente, la prensa dócil publicó exactamente esos datos, sin averiguarlos o cuestionarlos previamente. Algo similar ocurrió con el diario La Nación, por ejemplo, que también recogió declaraciones de Gutiérrez, en las que afirmó que había ganado con un piso del 50 por ciento aproximadamente, con posibilidades de subir y arrasando en todos los barrios del Distrito, tal como le dijo a PERSPECTIVA SUR.
Sin embargo, esa misma noche estaban llegando datos de nuestros móviles del operativo durante las elecciones, que probaban que esa cifra era imposible. No porque no existiesen esos datos aislados, sino que, de la experiencia anterior de elecciones en la ciudad, se conoce cómo es el comportamiento del electorado de Quilmes. De modo que si en un lugar se vota de una manera, en otro se vota de otra. No es lo mismo el voto urbano que el de la periferia.
ENOJO Y NEGACIÓN
La actitud que el gobierno de Francisco Gutiérrez adoptó frente a esto es, evidentemente, la contrariedad y el enojo. Hay una negación contundente de que el intendente Gutiérrez no obtuvo el 50 por ciento de los votos, al punto de que ayer un referente interno del gobierno, habló con un colega en otra emisora y explicó que el Intendente había ordenado revisar las listas, porque no veía la posibilidad de que no haya alcanzado el 50 por ciento.
Debido a esto, ahora hay una orden del Gobierno que consiste en ir al recuento de votos, el cual comienza hoy oficialmente en la Junta Electoral, ya que la sospecha que se está instalando dentro del Gobierno es que ha habido un fraude, o que se han hecho mal los telegramas.
Se llega a decir que en el Ministerio se han fraguado cifras con el objetivo de perjudicarlo a Gutiérrez. Este es el nivel de negación de una realidad que está totalmente allanada y comprobable.
LA DEMANDA DE INFORMACIÓN, INSACIADA
Es verdad que no hay a disposición de ningún medio ni de ningún observador independiente los resultados de los comicios en Quilmes.
El Estado municipal no ha visto necesario garantizarle a la ciudadanía una devolución de su participación, sino que pareciera que se han lavado las manos del asunto, desligándose de la responsabilidad de informar. Se movilizaron aproximadamente 400 mil personas a votar, y no hay ninguna responsabilidad de ningún funcionario municipal de devolverle a ese ciudadano que fue a votar.
En la web de PERSPECTIVA SUR este hecho repercute claramente. Hemos tenido que quitar las fotos porque el servidor no está preparado para tantas visitas. La gente fue a votar y quiere saber los resultados.
Sin embargo, nos encuentran desmantelados porque no tenemos acceso a ninguna fuente de información objetiva e independiente. Y este Gobierno está en silencio, el intendente no ha vuelto a hablar desde el domingo.
No hay ningún funcionario que haya salido a saciar la lógica demanda de información ciudadana que expresan los medios. La edición de PERSPECTIVA SUR del lunes fue que el Intendente había obtenido un 38 por ciento de votos. Lo hicimos a contrapelo completamente porque a la 1 AM un funcionario del gobierno aseguró que habían sacado el 50 por ciento, y contra esa opinión decidimos mantenernos en nuestra medición y nuestras mesas testigos. De hecho, así salió.
El martes, en la edición ajustamos la cifra en la baja, hablando de un 36 por ciento. Y desde el Gobierno, por el contrario, se mantienen en el 50.
LO QUE GUTIÉRREZ NO MOSTRÓ
Vale destacar que el intendente Gutiérrez no ha mostrado dos cosas:
1- Las mesas testigos que eligió en el distrito para realizar sus mediciones.
2- Su centro de cómputos.
De modo que existe permiso para pensar que se haya manipulado la información con el objetivo de halagarlo al Intendente, y él se haya entusiasmado por la necesidad de capitalizar el voto de Cristina en Quilmes, y ser él el referente cristinista, sin necesidad del anibalismo o de los demás partidos.
VICTORIA CORTA
En ediciones anteriores hemos publicado que Gutiérrez podía ganar, pero también podía perder, ya que si ganaba con pocos votos, era una derrota para el Gobierno. Los números muestran que se ha dado este seguro escenario: Gutiérrez ha ganado el domingo con aproximadamente el 36 por ciento, y esa es una cifra corta.
La manera más clara de probar que esto es una victoria corta, es el afán de sostener que se ganó con el 50 por ciento. Es mucho volumen de votos de diferencia entre la cifra proclamada y la cifra real: sería el 14 por ciento, y ese porcentaje en 300.000, el 14 por ciento es aproximadamente 40.000 votos. Es una cifra muy importante, que hoy es muy difícil descontar.
FINAL: Gutiérrez está mostrando costados muy peligrosos, esto que él hace no es ingenuo o inofensivo. Sus actitudes tienen correlatos en la vida práctica, y estámos siendo hostigado por el gobierno justamente por esto que hemos hecho.
La pregunta es: ¿hemos hecho mal en publicar que el resultado era del 36 por ciento? ¿Se espera que traicionemos a nuestros lectores como las Madres de Plaza de Mayo traicionaron a su gente? ¿O lo que tiene que primar es la racionalidad de un dirigente político que necesita asumir que se equivocó?
Es una situación compleja en la que por supuesto esperamos que la sensatez vuelva.
FINAL II: Este es un hecho que le hace daño a la democracia, porque la ciudadanía a esta altura debería haber tenido un dato oficial y confiable, y la satisfacción; dado que, finalmente, es el pueblo el que ha decidido.
No puede ser que un intendente o cualquier funcionario quiera dar la imagen de haber capitalizado un porcentaje de votos que no tuvo, o fraguar la información. Esto es un hecho democrático.
Por otra parte, el intendente Gutiérrez ganó y con un piso de 36 por ciento propio con la oposición dividida, tal como se ha publicado. Es decir, tiene todo el escenario para ser re-electo en octubre.
Se trata simplemente de la grandeza de un hombre de bien que puede dar la cara con los números reales en la mano y admitir que esa fue la decisión del pueblo, porque el pueblo gobierna, y la democracia es soberanía popular.
FINAL III: En Quilmes estamos viviendo un día raro. El “experimento Gutiérrez” está mostrando una jornada sumamente rara. Cristina Fernández de Kirchner hizo una conferencia de prensa en la que respondió a todos los periodistas, incluso a aquellos que no la acompañaron; Daniel Scioli está apareciendo en distintos programas de televisión con una actitud abierta a los medios. Sin embargo, en Quilmes sólo tenemos silencio, no hay quien conteste y no hay acceso a la información.



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