Un merval neuquino

Un merval neuquino
La Provincia avanza en un proyecto para desarrollar un mercado de capitales local. Buscan crear opciones de financiamiento para las empresas y canalizar el ahorro en inversiones regionales, basados en la experiencia de Mendoza y Bahía Blanca. Destacan la posibilidad de obtener préstamos a largo plazo, transparencia de información e incluso fondos para municipios.
La Provincia trabaja en un proyecto para crear en Neuquén un mercado de capitales similar al que ya existe en Mendoza o Bahía Blanca. La idea es poder sumar nuevas alternativas de financiamiento para las empresas locales, pero sobre todo orientar el ahorro de los neuquinos al circuito productivo de la zona.

La iniciativa, aun en etapa inicial, la lleva adelante el Centro Pyme-Adeneu. Su presidente, Facundo López Raggi, explicó que se enmarcará en la nueva ley de mercado de capitales, que se aprobó en diciembre pasado y que dota de más poder a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Una de la patas del proyecto es el desarrollo de bolsas locales para fomentar la inversión in situ, algo que a partir de la nueva regulación será más viable ya que desaparecen varias trabas administrativas.

Herramientas

Un eventual mercado neuquino deberá adaptarse a las necesidades de la economía regional. En este caso, tendrían que pensarse herramientas de utilidad para el sector petrolero y, en menor medida, para el productivo. Las pymes de servicios de hidrocaburos deben acceder hoy a préstamos bancarios con exigencias que muchas veces superan sus posibilidades. De hecho, los créditos que obtienen no pueden superar en tres veces su patrimonio neto. Sin embargo, aquella pequeña compañía que tenga un contrato firmado con una operadora por un monto más elevado que su flujo de caja podría utilizarlo como un atractivo para financiarse en el mercado a través de la emisión de Obligaciones Negociables (ON). Para las entidades financieras, ese acuerdo rara vez tiene validez para otorgar fondos.

Otro punto interesante, explica López Raggi, es la accesibilidad a herramientas de crédito que hoy no existen, como el descuento de cheques. “Las operaciones electrónicas se van a seguir haciendo en el mercado de Buenos Aires, pero hay algunas que son manuales que terminan haciéndose en cuevas, con un alto costo para el empresario y que se podrían regularizar”, explicó. Detalló que de esta manera podría generarse un mercado más transparente, con una oferta y una demanda más nutrida y con condiciones establecidas.

El titular del Centro Pyme también mencionó otra herramienta donde la Provincia ya avanzó varios pasos, que es la creación de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR).

“La idea es poder ayudar con garantías a las empresas que, por la propia estructura del sector en el que trabajan, ven complicado el acceso a las préstamos”, señaló. Puso como ejemplo a las mineras, que no pueden poner como caución los yacimientos en los que operan, ya que no son de ellos.

“Estamos en la misma línea de la reforma del mercado de capitales. No apuntamos tanto a la transacción de acciones, sino a generar otro tipo de instrumentos como las ON o el intercambio de cheques”, graficó.

Señaló que por ahora están en una etapa de sondeo de distintos sectores para ver la viabilidad de la creación de una bolsa neuquina. Dijo que en breve se reunirán con representantes de bancos y operadores y que también planifican viajes a Mendoza y Bahía Blanca para conocer las experiencias locales.

Financiamiento

Conseguir fondos en épocas de crecimiento es clave, pero puede resultar una misión imposible en Argentina. Curiosamente, el mercado de capitales, una opción rápida para acercar a ahorristas con empresas, está completamente subdesarrollado en el país.

“Históricamente ha sido un mercado mínimo. La Bolsa de Buenos Aires maneja un volumen irrelevante comparada con otros mercados a nivel internacional. Culturalmente, por la historia de gran volatilidad macroeconómica, ha habido mucha reticencia a la hora de tomar financiamiento y el mercado financiero está volcado al consumo”, detalló Roberto Alí, gerente zonal del Banco Credicoop.

En ese sentido, el ejecutivo bancario destacó la necesidad de financiamiento a largo plazo. “Hoy la mayoría de los préstamos son a 36 meses, cuando un proyecto de inversión –pensemos en la industria petrolera- demora 10 o 20 años. Por eso es interesante la idea de un mercado de capitales”, explicó.

“En Neuquén y su zona de influencia vendría muy bien un mercado de este tipo. Creo que es una gran necesidad”, explicó Alí.

Además de todas las ventajas mencionadas por López Raggi, el gerente del Credicoop agregó el manejo de la información. “La transparencia de datos ayuda a mejorar los negocios y sus condiciones y coloca a las pymes en una mejor posición para acceder al crédito”, indicó. También le sirve al ahorrista promedio, que puede encontrar así otra opción además del dólar y los plazos fijos, la receta más elegida por los argentinos. Alí mencionó también las ventajas que podría tener un municipio a la hora de financiar una obra a través del mercado de capitales local. Podrían hacerse pequeñas colocaciones para conseguir fondos para una obra de infraestructura, por ejemplo.

Nueva ley

La nueva ley de mercado de capitales que se aprobó en diciembre contempla, entre otros puntos:

* La consolidación de la CNV como el único organismo de control de la oferta pública en el país, asumiendo funciones que en el viejo régimen estaban en manos de entidades privadas.

* Para poder realizar la oferta pública de valores negociables sólo se requerirá estar habilitado por la CNV.

* Se elimina la obligatoriedad de reunir la calidad de accionista para que un agente intermediario pueda operar en un mercado determinado. Esta modificación abre el mercado a nuevos participantes.

* Se establece la facultad de la CNV de autorizar la implementación de plataformas de negociación interconectadas, creando condiciones más favorables para que el inversor minorista pueda participar en la negociación de los mercados.

* Se establece la competencia contencioso administrativo federal en materia de recursos.

Mendoza y los bonos del vino

Como ocurre habitualmente para las economías regionales, Mendoza suele servir como un ejemplo. El caso del mercado de capitales no es una excepción.

Desde hace 70 años la provincia cuyana cuenta con su propia Bolsa de Comercio. El eje de su trabajo es el mercado vitivinícola, alrededor del cual montaron diversas instituciones que, sobre todo, trabajan para transparentar información y establecer precios de referencia.

Todo ese volumen de datos sirvió para dar previsibilidad a los contratos a futuro, sobre todo los que mantienen los productores vid con los bodegueros. Pero también existen ventas de vinos a granel que se canalizan a través de este mercado.

De forma paralela, en 1961 inauguraron el Mercado de Valores de Mendoza, que oficia de nexo entre ahorristas e inversores. Es un caso particular que otras plazas como la Bolsa de Bahía Blanca opera en forma conjunta con el Merval y no tiene su propio mercado.

Bonos de vino

En este caso, otra vez el vino es la vedette. La experiencia más singular fue la de los Títulos de Ahorro Vitivinícola de Mendoza –Tidavidem–. “Se tomó como referencia para determinar el valor de mercado de los mismos el índice publicado por la Bolsa de Comercio, lográndose facilitar a los contribuyentes la cancelación parcial de sus impuestos mediante la entrega de estos títulos, con ventajas para todas las partes”, indicaron desde la bolsa.

Otra herramienta interesante es el Tribunal Arbitral, creado en 1992, el cual “posibilita un ámbito extra judicial donde las partes en conflicto puedan plantear sus reclamos con ciertas ventajas”, indicaron.

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