El ex ministro de Hacienda celebró el voto unánime de los senadores que derribó otro intento de reforma fiscal del oficialismo y acusó a los diputados del Frente Progresista de intentar gobernar "como una estudiantina".
El dictamen
El jueves, tras un breve ping pong legislativo, el Senado aprobó la versión reutemista del fondo de emergencia salarial, destinado a mejorar la oferta en la paritaria con los gremios del sector público y superar un conflicto gremial que lleva tres semanas.
Ese proyecto sepultó la aspiración del Frente Progresista de eliminar exenciones impositivas a las grandes firmas del agro, la industria y la construcción. En cambio, habilitó una moratoria fiscal, flexibilizó las condiciones para tomar deuda y autorizó a utilizar la totalidad del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (Fuco) para financiar gastos corrientes.
Esta posibilidad, que le permite al Ejecutivo disponer de unos 200 millones de pesos de la caja santafesina, fue el único botín que rescató el Frente Progresista durante la escaramuza legislativa, que cerró con la extraña imagen de los senadores radicales y el socialista Juan Carlos Zabalza votando el proyecto elaborado por el reutemismo.
Sacrificio
Presentado como un "acuerdo político", el resultado se vio más bien como una rendición condicional. Zabalza aceptó tomar la cicuta que le ofreció el reutemismo a cambio de liberar más plata del Fuco.
El presidente del bloque de diputados oficialistas, Raúl Lamberto, valoró ese sacrificio. "Pese a tener una posición diferente", dijo, "fueron condicionados a votar el proyecto del PJ", a cambio de conseguir algo de plata para "efectuar una propuesta salarial que destrabe el conflicto gremial".
Los diputados del Frente Progresista se negaron el jueves a convalidar el acuerdo y reenviaron el proyecto al Senado para que completara su obra. "Hemos logrado con nuestra iniciativa política que lo el PJ negó en diciembre, como la utilización del Fuco y la autorización para el financiamiento, lo tengan que otorgar ahora en el mes de marzo", exageró el legislador.
Y advirtió que "lo que no se resolvió en diciembre se agudizó en marzo" y "lo que no se resuelve en marzo se va a agudizar en el mes de junio".
Peso a peso
Desde el fracaso de primer intento de aprobar la reforma tributaria, la llave de la gobernabilidad en la provincia quedó colgada en la banca de Mercier, que habilita los recursos en cuentagotas.
En diciembre aceptó algunas subas impositivas, como la deel inmobiliario; y el jueves, ampliar el crédito al gobierno. Pero sigue congelada el resto de la reforma tributaria.
Para Lamberto, lo que sucedió en la Legislatura es "un ejemplo de la dura pelea por la gobernabilidad". Para el reutemista Mercier, el fracaso de una "estudiantina".
El jefe
Tras resistir junto a sus trece senadores la presión del oficialismo, los intendentes y presidentes de comunas y de los referentes gremiales, como el propio Alberto Maguid, el ex ministro de Reutemann se mostró desafiante.
"Les ha faltado, por tecera vez, una visión política superadora de las posibilidades reales que existen en materia electoral dentro de las cámara legislativas y la representatividad que cada uno tiene", dijo.
Y por si no le quedó claro a propios y extraños, remarcó: "No se convencen de que en la Cámara de Senadores los representantes justicialistas tienen la autoridad suficiente para decidir qué resulta conveniente para la provincia de Santa Fe".



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