Se busca evitar que los residuos orgánicos terminen en el relleno sanitario. Hoy se procesa solo el 12% de las 8 toneladas diarias que desechan los puesteros.
En enero de 2013, gracias a un convenio firmado entre la Municipalidad, la Universidad Nacional del Litoral y el Mercado de Productores y Abastecedores de Frutas, Verduras y Hortalizas, se puso en funcionamiento una Planta Piloto de Compostaje para el procesamiento de los desechos orgánicos que se producen por la actividad del Mercado.
Esta planta, ubicada dentro del mismo establecimiento, actualmente emplea a tres personas que se encargan de la separación y clasificación de los residuos de frutas, verduras y hortalizas para el posterior proceso de compostaje y el producto final es comercializado entre los productores.
Recientemente, la Municipalidad envió al Concejo un mensaje de ordenanza para crear el Parque Industrial Los Polígonos II, y extender el actual contrato de concesión para que el Mercado de Abasto siga funcionando en el actual predio de Teniente Loza al 6900. A su vez, establece que el Mercado deberá ampliar la planta de compostaje para el tratamiento de la totalidad de los residuos orgánicos que genera.
En diálogo con Diario UNO, el Director del Mercado, Carlos Otrino comentó que actualmente se está por contratar la empresa que realizará el proyecto ejecutivo para estos trabajos, pero que esta prueba piloto que lleva más de dos años, permitió a la entidad conocer qué se estaba produciendo un compost de altísima calidad y pensar en su utilización en el proceso productivo.
“Como probamos esto, el municipio nos propuso ampliar la planta para poder procesar mayor cantidad de material, porque todavía se está procesando solo una pequeña porción de lo que se produce diariamente en el mercado”, sostuvo Otrino.
Actualmente, se desechan entre 7 y 8 containers llenos de frutas, verduras y hortalizas que no están en condiciones de ser comercializadas, pero que podrían tener un mejor destino. Se trata de aproximadamente 8 toneladas de residuos orgánicos de los que hoy se procesa solo cerca del 12 por ciento.
En este sentido, desde el Mercado esperan que la ampliación de la planta tenga tres impactos importantes: el primero, evitar que el residuo, por más de que sea orgánico, termine en el relleno sanitario; el segundo, bajar los costos de la disposición final de los residuos con la consecuente posibilidad de reutilización favoreciendo al medio ambiente; y, el tercero, la generación de mano de obra.
Respecto del último punto, se estima que cuando las nuevas instalaciones estén operativas se va a necesitar una mayor cantidad de empleados, como también otro tipo de maquinarias. “Si hoy estamos solo con 3 empleados procesando una pequeña porción, cuando esto se amplíe seguramente serán el doble o más”, destacó y agregó que el proceso de separación de residuos, hoy lleva mucho tiempo, porque los puesteros del mercado no pueden con el volumen de trabajo que hay que ponerse a clasificar la verdura que descartan. “Es decir, un empleado que desecha tomates, o lechugas no va pensando en separar lo que es orgánico de lo inorgánico, sino que va y desecha porque tiene que seguir trabajando”, comentó.
Además dentro del proyecto se estudia la forma de canalizar un excedente todavía consumible con una previa separación. En este sentido, hay productos que no tienen un grado comercial, pero sí de consumo y que para nada son desechos. Sobre el particular, Otrino contó que esta es una idea que se tiene desde hace rato, y que funcionaría de manera similar al banco de alimentos que existe en algunos otros mercados. Es decir, dentro de lo descartado, realizar una primera selección de materia consumible todavía que se podría utilizar en comedores escolares, o comedores barriales.
En el mismo lugar
La planta funcionará en el mismo lugar que la actual, pero habrá que buscar un espacio mayor, ya que hoy ocupa unos 600 metros cuadrados y lo que se va necesitar para poder procesar mayor cantidad de residuos, triplicará la actual superficie. La idea del mercado es que una vez que esté el proyecto ejecutivo, que demandará unos 70 días, comenzar las obras para ponerla en funcionamiento, porque desde la entidad sostienen que redundará en la optimización en la utilización de recursos.
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