La escudería de Fórmula 1 McLaren-Mercedes podría recibir nuevas sanciones, tras ser convocada por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) a una audiencia ante el Consejo Mundial en París para que explique por qué su piloto Lewis Hamilton mintió a los comisarios tras el Gran Premio de Australia.
El italiano, que había sido penalizado con 25 segundos por adelantar a Hamilton en una fase de "safety car", fue reinstaurado en el tercer lugar una vez que se comprobó que el británico había dado deliberadamente información incorrecta en la primera y la segunda audiencia.
Hamilton admitió la semana pasada antes del Gran Premio de Malaisia que su equipo le empujó a mentir y por eso fue descalificado a posteriori de la carrera australiana que abrió la temporada 2009.
Pero ahora McLaren-Mercedes podría afrontar nuevas sanciones por haber infringido el artículo 151c del Código Deportivo Internacional.
Eses artículo determina que un equipo está en falta en caso de "cualquier conducta fraudulenta o cualquier acto perjudicial para el interés de cualquier competencia o los intereses en general del automovilismo".
En un comunicado, la FIA señaló que McLaren informó a los comisarios de carrera en Melbourne que no había dado instrucciones a Hamilton de dejar pasar a Trulli cuando ambos coches estaban detrás del "safety car", a sabiendas de que esta declaración era falsa.
Se afirma que McLaren pidió luego a Hamilton apoyar y confirmar esta falsa declaración al ser interrogado por los comisarios.
"A pesar de saber que como resultado directo de su declaración falsa a los comisarios, otro conductor y otro equipo rival fueron penalizados injustamente, (McLaren) no hizo ningún intento por rectificar la situación ya sea contactando a la FIA o de alguna otra forma", agregá el comunicado.
Previamente en la jornada, McLaren suspendió al director deportivo Dave Ryan, quien aparentemente estuvo detrás de los intentos por engañar a los comisarios por parte del equipo y de Hamilton.
La escudería anglo-sajona, a través de un comunicado, afirmó que está totalmente dispuesta a colaborar con la FIA para esclarecer el caso.
En 2007, McLaren fue penalizada con una multa de 100 millones de dólares y se le quitó todos sus puntos en el Mundial de constructores, tras un caso de espionaje.
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