La asunción de autoridades del Concejo Deliberante fue aprovechada por el gobernador y el intendente para mostrar armonía en el PJ. El edil que preside el cuerpo sorprendió a los que asistieron al acto con una anécdota amarga de su vida familiar
"Cacho Cano - Morof - Alperovich 2011" podía leerse en la mayoría de los carteles. "Pepe Miranda 2011", se leía en otros de color amarillo. "Cacho Cano - Darío Albornoz - circuito 16" estaba inscripto en letras azules. "Hugo Cabral presente", exhibieron otros. A las 18.25, ingresaron los integrantes del gabinete de la intendencia y se ubicaron en la primera fila del sector habilitado para el público. "No es lo mismo venir de este lado -en referencia al público-, que del otro lado -en alusión al recinto-", expresó sonriente un funcionario amayista al responder al saludo del concejal Hugo Cabral.
A las 18.30, había 16 concejales presentes para abrir la sesión. José Costanzo (Partido Autónomo) y Oscar Ramón Cano (mercantil) no asistieron porque estaban fuera de la provincia, según lo anunció el secretario del cuerpo, Néstor Varela.
Como los futbolistas que salen del túnel hacia la cancha y van repartiendo saludos a sus fieles simpatizantes, a las 18.40, ingresaron el gobernador, José Alperovich, y el intendente, Domingo Amaya.
En el trayecto cumplieron con las normas del fair play: el mandatario y el jefe municipal saludaron inclusive a los opositores: Claudio Viña (FR) y José Luis Avignone (UCR). Entre apretujones llegaron al estrado. Los alperovichistas (funcionarios, diputados y legisladores) tenían reservada la platea baja, cerca de las bancas. Allí se instalaron Jorge Gassenbauer, Sergio Mansilla, Osvaldo Jaldo, Regino Amado, Armando Cortalezzi, Ignacio Golobisky, Dante Loza, Guillermo Gassenbauer y Juan Salim.
Alperovich y Amaya tomaron el juramento a la reelecta mesa de autoridades, integrada por Ramón Santiago "Cacho" Cano (presidente), Eloy del Pino (vicepresidente primero) y Cabral (vicepresidente segundo). La ceremonia para transmitir el mensaje de la unidad estaba completa.
La emoción de Cano
"Me olvidé el discurso, así que voy a decir cualquier cosa", advirtió Cano y despertó la risas de los presentes. Luego, agradeció al gobernador, al intendente y a los concejales, incluidos los opositores. "Pudimos hacer obras y a eso los peronistas le llamamos justicia social", manifestó.
El edil sorprendió a todos al recordar una anécdota de su familia. "Yo era un obrero. Toda mi vida he sido obrero. Y tenía un hijo enfermo y me ayudaban mis familiares, pero no me alcanzaba para cubrir los gastos. Entonces puse un aviso en el diario (una carta al Director de LA GACETA) para pedir ayuda, porque necesitaba traer una válvula desde Estados Unidos. Vino una familia muy importante de Tucumán y me dio U$S 1.000: era mucha plata. Pero también vino una viejita que me dio lo que equivale al valor de un cospel. Era una mujer tan pobre que yo tendría que haberle dado plata a ella para que volviera a su casa", relató.
Tomo aire y siguió con la voz entrecortada. "'Tome 'm'ijito' lo que le pueda servir de ayuda', me dijo la viejita... Y eso es ser solidario con los demás -remarcó-. Muchas veces nosotros damos ayuda, pero no damos todo. Y, muchas veces, la gente cree que hace beneficencia, pero en esto tenemos que ser como la viejita y dar todo lo que se pueda. Creo que podemos hacer eso. Creo que haciendo eso, vamos a lograr un gran cambio en nuestro pensamiento, en nuestros corazones y vamos a ser una provincia mejor: una Municipalidad mejor", aseveró.
Cano cerró la sesión y recibió el saludo de Alperovich y de Amaya. Después, el concejal siguió repartiendo saludos hasta en la calle, donde estaban sus simpatizantes, con las pancartas y los redoblantes rodeándolo de folclore futbolero. Y peronista.










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