Menos tomate y mayor precio, achica las ventas en la ciudad

Menos tomate y mayor precio, achica las ventas en la ciudad
Cada año el Gobierno Nacional sale a advertir a los consumidores sobre las estrategias de compra, frente a la faltante de algún producto o materia prima. A poco de dar consejos sobre cómo fabricar pan en casa, por la restringida cantidad de trigo en los molinos, a causa de desmanejos políticos sobre el cereal, ahora es el turno del tomate.
Malas condiciones climáticas complicaron la maduración de los cultivos en el norte del país, tanto hacia el este, como el oeste y esto hizo que en los últimos días se escapen los precios de forma ascendente.

"Por motivos estacionales, que implican una rotación de las zonas de cultivo, la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires informa a la población sobre una posible escasez de tomate", rezó un comunicado emitido en el cierre de la semana por la Secretaría de Comercio Interior, donde se remarca, "por tal motivo, y por un lapso aproximado de 60 días se sugiere el consumo de productos alternativos".

Fue Guillermo Moreno, el que aseguró que existe una "excelente provisión del resto de los 35 productos frutihortícolas que integran la canasta básica", como para compensar la ingesta de fibras.

De todas formas la suba de precios ya es una realidad.

En Rafaela se replica la situación que se da en el resto del país. Hasta la semana pasada se consiguieron tomates de buena calidad y a precios normales, aunque en los últimos días el ascenso en las cifras comenzó a cambiar el mercado.

Un producto que debería promediar los siete u ocho pesos por kilo, para poder balancear toda la cadena, desde las fincas hasta las verdulerías, sin embargo son los cajones con la producción de menor calidad, los tomates que al ser cortados exhiben fases verdes o amarillentas los que se ubican en ese rango, trepando a los 17, 18 e incluso hasta 20 pesos por kilo los de mejor aspecto y sabor, lo cual hasta hace algunos días representaba el valor total del cajón que compraban los verduleros. Según pudo conocer LA OPINION, por el relevamiento en comercios locales, este proceso de precios altos ya habría alcanzado su pico, sin ser tan drástico como en años anteriores con situaciones de cosecha similares; y se prolongaría al menos por dos semanas, hasta que comiencen a llegar cajones en cantidad, con productos adecuados a los estándares habituales.

Mientras tanto, el consumo se ve resentido, ya hay menos clientes que eligen en el tomate en sus compras, o lo restringen a pocas unidades, intentando suplantarlo por otras verduras de estación.

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