La publicidad política empezó a extenderse a los exhibidores publicitarios de las paradas de micros.
Carteles con la imagen de los candidatos en las paradas de los colectivos. Afiches pegados en obras en construcción. Y leyendas con consignas políticas y promesas de cambio. La imagen se repite en distintos puntos de Mar del Plata: a menos de un mes para las elecciones primarias, arrancó la guerra de afiches de campaña.
Alcanza con asomar la nariz a la calle para encontrar las caras de los candidatos pegados en distintos lugares. Es que una imagen, dicen los asesores de campaña, vale más que mil palabras. "Juntos podemos hacer más", reza un afiche con la imagen del primer candidato a concejal de Acción Marplatense, Alejandro Ferro, que aparece junto a los candidatos a legisladores del Frente para la Victoria Martín Insaurralde y Juan Curuchet. "Propuesta marplatense", se lee en otro cartel con la imagen de la candidata del Frente Progresista Vilma Baragiola.
Los políticos apelan a todo tipo de estrategias para conquistar al electorado marplatense: desde recorridas barrio por barrio, casa por casa, para escuchar los reclamos de los vecinos, hasta visitas a clubes, instituciones y sociedades de fomento.
Por estas horas no hay idea que no sea pensada para captar la atención del votante: actos, entrevistas distendidas, folletería en peatonales, pegatina de afiches y promotoras que obsequiarán parasoles y llaveros en los semáforos.
En lo que se convirtió en casi un rito cuando se trata de conquistar al electorado, los candidatos afrontan el desafío de intercalar sus discursos en actos públicos con caminatas en los barrios.
De cara a las elecciones primarias del 11 de agosto y las generales el 27 de octubre, los principales candidatos transitan similares principios: mucha presencia en los barrios y encuestas para ir guiando sus discursos.




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