Un adolescente de 16 años robó un Peugeot 307, fue perseguido por la policía y terminó volcando en un descampado en Hucal y Lope de Vega. El dueño del auto había bajado en un kiosco y lo dejó con las llaves puestas.
Ocurrió alrededor de las 17 horas. El dueño del auto es Mario Pastor, un comerciante de la ciudad. Había estacionado frente al kiosco Austral, ubicado en la avenida Uruguay. Se bajó en el lugar y dejó las llaves puestas. El chico pasó, aprovechó el descuido, se subió y arrancó.
Pastor llamó a la policía. Vio que el ladrón con el auto había doblado por la Avenida Perón. Un móvil policial lo levantó y salieron a la búsqueda. Pudieron ver el auto en la esquina de Autonomista y Circunvalación. Lo quisieron parar, pero el autor logró escaparse a toda velocidad.
La persecución siguió y a la altura de Circunvalación y Pasteur paró en un semáforo. Allí otro patrullero intentó interceptarlo pero el conductor dió marcha atrás, chocó a otro vehículo y huyó una vez más. Al llegar a Hucal y Lope de Vega, el chico perdió el control del auto y terminó volcando sobre un descampado. Aún así logró evadirse y salió corriendo, aunque lo terminaron atrapando a una cuadra del lugar.
Fue detenido y trasladado a la Seccional Sexta, informaron fuentes policiales. El propietario del auto realizó la denuncia en la Seccional Tercera. Mientras que el auto, con varios daños por el vuelco, fue llevado al playón judicial. Interviene en la causa el fiscal Gastón Boulenaz, quien imputó al autor por "hurto calificado".
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