Los gobiernos y los privados buscan avanzar en un mayor intercambio comercial. Cornejo pidió a la Nación una política exterior más federal.
En paralelo al seminario que abrió la Cumbre del Mercosur, el paso lo marcan los representantes comerciales de los países invitados con México y Chile a la cabeza. Según lo admite el propio Gobierno de Mendoza, son los mercados extrabloque a los que apunta para recuperar ritmo exportador y blindarse de la crisis de un inestable Brasil, hoy segundo destino de nuestros productos detrás de Estados Unidos.
La delegación azteca madrugó con un encuentro en casa de Gobierno entre la embajadora Mabel González, en representación del presidente Peña Nieto, con los ministros Dalmiro Garay y Martín Kerchner, y siguió en el Hotel Intercontinental.
“Veo muchas oportunidades para que México amplíe su relación comercial con Mendoza. Hemos identificado varios productos cuya exportación podría incrementarse y vamos a incorporarlos a las negociaciones”, dijo González, respecto de ampliar la preferencia arancelaria que hoy abarca al vino (hoy paga 8%), ajo y durazno enlatado, a la metalmecánica y la producción audiovisual.
Si bien ProMendoza y ProMéxico acordaron organizar dos misiones comerciales (setiembre y marzo) para ganar tiempo, a nivel privado buscan apurar encadenamientos productivos entre empresas de un lado y del otro, un vehículo más veloz que gestiones por preferencias arancelarias. Chile ya “primereó” con acuerdos con agroindustrias locales.
Preferencias y sociedades
El propio gobernador Cornejo aseguró ayer haber “reclamado” a la Cancillería argentina una mayor participación de Mendoza, dentro de “una política exterior más federal para discutir aranceles”.
Tras ejemplificarlo en el urgente recupero de competitividad para el vino y su valor agregado, Cornejo confirmó que el ministro Kerchner es el designado.
Según Kerchner, “un objetivo es lograr que la preferencia arancelaria del vino en México sea total para competir con Chile, así como mantener cupos para durazno y ciruela, además de sumar al Parque TIC y energías renovables”.
Lo cierto es que, en paralelo a la Cumbre, las negociaciones toman más envión entre privados. A Rafael Nava, representante del sector privado mexicano, lo espera una agenda intensa en Mendoza: tras exponer en el seminario, hoy se verá con cámaras de exportadores para aceitar la relación.
“Mientras se trabaja en un entendimiento con el Mercosur, buscamos converger por actividades a partir de coincidencias dentro de 60 subsectores. De nada sirve tener arancel 0 si se exige licencia de importación; buscamos aval de los privados y se lo planteamos al Gobierno”, explicó Nava.
Con el objetivo de lograr una reformulación de las preferencia arancelarias para los principales productos mendocinos, el Acuerdo de Complementación Económica 6 entre Argentina y México está en tren de modificarse. Vino, mosto y lácteos serían potenciales beneficiarios de la nueva versión.
Según Nava, “cosméticos y dispositivos médicos son casos de éxito. Y hay interés en productos farmacéuticos, equipos electrotécnicos y alimentos orgánicos”.
El encadenamiento (sociedades entre empresas de un país aportan materia prima y las de otro con salida comercial la fraccionan reconociendo el origen) está a punto de debutar con Chile, cuyos 28 acuerdos de libre comercio aseguran una salida más fácil a productos locales.
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