Mendoza con más patologías de la voz

Mendoza con más patologías de la voz
En nuestra provincia las mujeres duplican a los hombres en este tipo de enfermedades, mientras que a nivel nacional la mayoría son hombres. Suelen ser subdiagnosticadas. Junto a los problemas de oído y osteotendinitis suman 80% de los casos registrados.
En Mendoza, las enfermedades de la voz, del oído y las osteotendinitis suman 80 por ciento de las patologías profesionales. De ellas, las primeras marcan un llamativo récord: superan ampliamente la media nacional a tal punto que los mendocinos, son 30 por ciento de los casos que se presentan en el país.

Los más afectados por ellas son los docentes y quienes trabajan en call center aunque las autoridades aún no saben a qué atribuir este fenómeno. Para entender la magnitud basta una comparación sencilla: durante 2012 se registraron en la provincia 682 casos los cuales fueron 46 por ciento del total de patologías declaradas, en tanto a nivel nacional fueron 1.600, sólo 7 por ciento del total.

El superintendente de Riesgos de Trabajo nacional, el mendocino Juan Horacio González Gaviola llamó la atención sobre esta situación y mencionó que por ello ya se han puesto a trabajar junto a la Dirección General de Escuelas. Una de las opciones que se barajan es la utilización de un equipo de sonido portátil para los docentes además de fortalecer la detección precoz.

El médico laboral Fernando Casanove, señaló que "las patologías que más se ven son hiatus longitudinal, faringitis, nódulos y pólipos en las cuerdas vocales. "Primero se hace terapia de fonoaudiología, pero si luego de 40 sesiones no se recupera ya se considera que queda con incapacidad laboral. En el caso de los maestros son cambiados de funciones al área administrativa", dijo el especialista.

Esta situación conlleva otro fenómeno: a diferencia de lo que ocurre en el resto del país en que los hombres son la mayoría de los afectados por enfermedades laborales, en Mendoza son las mujeres. El año pasado ellas fueron 67,6 por ciento de los casos declarados, mientras que en el resto del país sólo fueron 34,3 por ciento, es decir una proporción directamente inversa.

Se considera enfermedades profesionales a aquellas que son producidas por causa del lugar o del tipo de trabajo. Es diferente del accidente porque este último es un hecho súbito y violento mientras que las primeras se dan de manera paulatina; esto implica que generalmente el afectado no lo note hasta que se manifiestan los síntomas, estadío en el cual puede ser irreversible.

Un dato fundamental es que en general son subdiagnosticadas. Para el funcionario, esto se debe a que los médicos no realizan un cuestionario lo suficientemente exhaustivo o no se vincula el síntoma con el ámbito laboral.

Factores de riesgo

Se presentan por tres causas fundamentales: por el uso forzado de una parte del cuerpo- por ejemplo, la voz- , por tener que soportar un trauma -ruidos fuertes- y por el uso de músculos y tendones de manera repetitiva.

Por ello, las otras dos patologías preponderantes en la provincia se vinculan con esto.

Las afecciones del oído interno son comunes entre quienes trabajan en industrias muy ruidosas como metalmecánica, aserraderos, mataderos o con martillos neumáticos. Al respecto, el doctor Casanove mencionó que se presentan muchos casos de hipoacusia: "se va perdiendo de a poco a lo largo del tiempo porque se superan los decibeles aceptados o no se usan los equipos de protección".

Además de la pérdida del oído pueden presentarse mareos porque se afecta el centro de equilibrio ubicado en él o pueden aparecer zumbidos que se transforman en permanentes. "Esto puede traer problemas psicológicos porque por estos zumbidos muchos no pueden dormir o se despiertan durante la noche".

Detalló que las enfermedades profesionales aparecen entre los 50 a 60 años en los hombres y los 30 a 45 años en las mujeres.

Entre las tres con mayor incidencia local se cuenta también la osteotendinitis, propia de los movimientos repetitivos, como por ejemplo el que se hace al cortar la carne en un frigorífico. En este caso lo ideal sería ir rotando de función.

González Gaviola mencionó que hay muchos cánceres entre quienes trabajan en tintorerías, con anilinas o en lugares donde hay asbesto, un aislante de cañerías que se usaba hace muchos años y se encuentra en construcciones antiguas. Destacó que aunque las tres primeras son las más fáciles de diagnosticar, se han identificado alrededor de 400 factores de riesgo. Señaló que "el empleador debe ser socialmente responsable, pero además tener en cuenta que esto incide en su productividad (por los días no trabajados por esta causa)".

Además, respecto de los elementos de protección ocurre que algunas empresas no los entregan como corresponde o los empleados no los usan porque les resultan incómodos. Es necesario también que las ART realicen los controles periódicos reglamentarios.

Epidemia silenciosa

Las enfermedades profesionales son consideradas una verdadera epidemia silenciosa. La Organización Panamericana de la Salud estima que se presentan alrededor de 770 nuevos casos diarios en América. El organismo además concluyó que genera más de 281.000 casos anuales en la región, según estimaciones de 2009 de la oficina regional de la OMS para las Américas basadas en datos de nueve países.

"Pueden causar enfermedades graves como neumoconiosis, dermatosis, sordera, asma e intoxicaciones, así como dolores lumbares, estrés, depresión y cánceres", sostuvo la asesora regional en Salud de los Trabajadores y Consumidores de la OPS/OMS, Julietta Rodríguez. Sin embargo, se considera que hay muy poco registro de ellas.

"Las enfermedades profesionales también pueden ocasionar muerte prematura y discapacidad", manifestó Rodríguez y agregó que para prevenirlas resulta necesario "generar conciencia sobre la severidad de esta epidemia y mejorar el control de los peligros que las causan, además de fortalecer su prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y registro".

La magnitud de la problemática a nivel mundial queda plasmada a través de datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): las enfermedades profesionales causan 2 millones de muertes por año, lo que representa el 86 por ciento de los fallecimientos relacionados con el trabajo.

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