El 53% de los mendocinos dice apenas llegar a fin de mes

El 53% de los mendocinos dice apenas llegar a fin de mes
Según una encuesta realizada por Reale-Dalla Torre Consultores la mayoría hace un esfuerzo para estirar el salario. La percepción se debe a que la inflación creció mucho desde julio y a que la economía crece poco y lentamente.

Cuando los mendocinos evalúan su situación económica personal, más de la mitad declara que tiene dificultades para llegar a fin de mes. Otra porción dice que sus ingresos no cubren sus gastos básicos mensuales. Así se desprende de la encuesta que la consultora Reale Dalla Torre realizó para Los Andes.

En concreto, el 53,5% asegura que “apenas le alcanza para llegar a fin de mes”, el 19,3% declara que directamente “no le alcanza para llegar a fin de mes” mientras que el 27,1% “llega a fin de mes sin dificultades”.

Según Marta Reale, directora de Reale- Dalla Torre Consultores, el primer segmento correspondería a un sector medio y el segundo daría cuenta de un estrato más pobre de la población. En el último, en tanto, se reflejarían los estamentos más pudientes.

Respecto de estos números, el economista y docente Sebastián Laza evalúa que son adecuados a la actualidad de la economía local que, en los últimos dos años, se caracteriza por un crecimiento lento y una economía que perdió la dinámica y se enfrió en lo que a creación de empleo respecta.

“Más allá de esto, que el 53% apenas llegue a fin de mes es un número alto si se lo compara con el modo en que tradicionalmente estaban repartidos los segmentos socioeconómicos en Mendoza”, señaló Laza para quien a ese sector medio -que hoy termina el mes con lo justo- hasta hace poco le quedaba un resto para ahorrar.

De hecho, José Vargas, economista a cargo de la consultora Evaluecon que mide precios en Mendoza, sostuvo que la inflación se aceleró desde julio a esta parte. “El sueldo promedio de Mendoza es bajo, por lo que es cada vez más común que se mencione que con éste se llega al 17 o el 18 del mes y que el resto de los días se financian con tarjetas o pidiendo adelantos en el trabajo, entre otras opciones, lo que genera un círculo vicioso de endeudamiento”, expresó Vargas. Según el economista, el salario promedio de Mendoza es de $ 5.000.

Los últimos dos meses, según el Índice de Precios que mide Evaluecon, la inflación en la provincia subió casi 3%. Eso, después de que en junio se terminara el acuerdo por el congelamiento de precios y que los nuevos 500 productos congelados tuvieran pocos artículos de consumo masivo. La suba de combustibles -con precios topes de por medio- también se hizo sentir en los últimos meses.

Daniel Garro, economista de la consultora Valor, expresó que el tema de “una inflación alta y en alza, una economía estancada (bien medido el PBI no superaría el 1,5%) se conjuga con una caída en la demanda y en la oferta”.

Por otra parte, Jorge Day, investigador del Ieral, Fundación Mediterránea, expresó que a los aumentos anuales de salarios se los está comiendo la inflación. “Uno va al supermercado y ve cómo compra menos que antes con lo que tiene”, agregó Day.

El hecho de que los sueldos hayan subido pero empiecen a quedar “cortos” frente a la inflación mensual, tal vez explique la baja en el poder adquisitivo que declaran los mendocinos. Según la encuesta de Reale Dalla Torre, un porcentaje similar, el 53,3% evalúa que sus ingresos personales, su situación económica particular, es “igual” a la del año pasado. El 24,8% cree que es “peor” mientras que el 22% la analiza positivamente.

En este sentido, Garro suma que hay que preguntarse de qué está compuesta la cifra cualitativamente: “No es lo mismo que uno se compre un auto porque su economía personal está mejor, a que lo haga para resguardarse de la inflación”.

Desde la Federación Económica de Mendoza (FEM), Adolfo Trípodi expresa que -a nivel general- no hay motivos para evaluar la economía de manera negativa. “Los números de exportaciones, consumo e inversiones son buenos”, sostuvo el empresario quien, no obstante, admitió que “la inflación está mordiendo los talones y es probable que, por eso, la gente lo sienta tanto en su bolsillo”.

Trípodi recordó que las economías regionales como la de Mendoza -en especial en sectores agroindustriales- están siendo afectadas en la actualidad por las complicaciones de competitividad a la hora de exportar.

La situación macro

En general, los economistas estiman que el hecho de que la inflación haya tenido un pico los últimos dos meses así como el bajo crecimiento proyectado para el PBG (3% en las estimaciones más positivas) ha influido en la percepción de los mendocinos de que ni la economía general ni la personal pasan por su mejor momento.

Sucede que cuando la consultora Reale Dalla Torre preguntó “cómo cree que terminará la economía del país este año”, 47,4% respondió “peor que el año pasado”; el 38% consideró que será igual; el 13,8% que estará mejor mientras que el resto no sabe o no contesta.

Estos datos -que se tomaron entre los últimos días de agosto y los primeros de setiembre- son similares a los de la encuesta que la consultora realizó en julio y en donde también se había preguntado por la macro. En ambas encuestas -antes y después de las PASO- hubo variaciones en los sentimientos políticos pero no en los económicos.

Jorge Day expresó que a nivel global, los datos muestran que este año será un poco mejor en términos de PBI que el año pasado pero que, de todas maneras, la tasa de crecimiento será muy baja. Según su visión, la percepción relativamente negativa sobre la economía en general puede deberse a que, aunque el nivel de actividad no cae, no crece al punto de crear nuevos puestos de trabajo.

Es probable que en este contexto -además del electoral- el Gobierno nacional haya decidido las subas de los montos para el pago de Ganancias y Monotributo.

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