San Juan. - El diputado Elizondo realizó un estudio sobre los resultados del Plan Vivienda digna, techo seguro, que fue presentado ante un foro interprovincial de legisladores sobre temas de salud.
Foco infeccioso
Como médico, Elizondo rescata fundamentalmente el impacto socio-sanitario del “Plan Provincial Vivienda Digna - Techo Seguro,” que hasta el momento logró la erradicación de 61 villas de emergencia en San Juan, implementando la construcción de 3.880 soluciones habitacionales entre 2003 y 2009.
De acuerdo con el estudio del legislador, el hacinamiento, la falta de servicios esenciales, la convivencia con animales y la falta de saneamiento ambiental en los asentamientos irregulares tenían una alta cuota de responsabilidad en ciertas y determinadas enfermedades que padecían sus habitantes, como las respiratorias e infecciosas, pero también del tipo psicosomático motivadas por la depresión y el stres. CONSTRUCCION1
En este contexto es habitual la propagación de enfermedades infecciosas de la piel como dermatitis por contacto, sarna, hongos y aspergilosis; enfermedades respiratorias altas y bajas como rinitis, otitis, faringitis, laringitis, asma, bronquitis agudas y sobre todo bronquiolitis, causante de la mayor morbi mortalidad infantil en los dos primeros meses de edad.
También debido a la pésima provisión de agua potable y la falta de condiciones para la cocción y mantenimiento de los alimentos es común la aparición de diarreas, vómitos, gastroenteritis e incluso cólera, ya que en la comida pueden propagarse bacterias como la escherichia coli, la salmonella y ciertos parásitos.
Por otra parte, las condiciones de vida precarias favorecen la aparición de agentes externos portadores de enfermedades, como los insectos: moscas, mosquitos, cucarachas y la vinchuca, portadora del Mal de Chagas.
Logros a corto plazo
Para contarrestar esta situación imperante en la provincia, en 2004 se sancionó en la Cámara de Diputados la Ley 7.491, denominada “Plan Provincial Vivienda Digna Techo Seguro”, que entre otros objetivos se proponía reducir el grave déficit habitacional, propender a la erradicación de villas de emergencia, posibilitar el acceso a una vivienda digna a un amplio sector excluido de la sociedad, mejorar condiciones sanitarias de los sectores poblacionales en condiciones de insalubridad, disminuir los efectos del alto riesgo sísmico propio de la zona, contribuir a la planificación y el desarrollo urbanístico del Gran San Juan, regularizar la situación dominial de las viviendas y utilizar y concentrar todos los recurso disponibles: humanos, técnicos, administrativos y financieros de la manera más eficaz para el cumplimiento de los objetivos propuestos.
En menos de seis años, se erradicaron 61 villas de emergencia en la provincia. Sus habitantes fueron relocalizados en 3.880 viviendas con alta calidad constructiva y provistas de los servicios esenciales, dando un hábitat decoroso a más de 27.000 sanjuaninos que vivían en condiciones muy precarias. En su implementación el plan superó ampliamente el 10% de viviendas destinadas a familias con algún integrante con capacidades especiales. Pero el mayor logro fue reducir drásticamente la mortalidad infantil, que bajó del 19,6 por mil a 11 por mil .
Comentá la nota