Una mediática narcocausa nacional ahora se investiga en la Justicia federal de Salta

Una mediática narcocausa nacional ahora se investiga en la Justicia federal de Salta

Están implicados un exgerente de un gran multimedio y varios salteños. El detenido pertenece a un clan de narcotraficantes.

Un resonado caso de narcotráfico que saltó a la luz en septiembre de 2014 sigue aportando sospechas sobre posibles ramificaciones de la red en nuestra provincia donde, según medios nacionales, fueron detenidas dos personas a las pocas horas de producido el hallazgo de 68 kilos de cocaína en una dársena sobre el Río de la Plata.

Desde que Vladimir Bezic fue descubierto en Puerto Madero transportando casi 68 kilos de droga en su auto, el juez federal de Orán, Raúl Reynoso, sigue la causa de cerca debido a que uno de los principales implicados está detenido por contrabando en Salta.

Por esa razón, días pasados el juez federal 12, Sergio Torres, resolvió la declinatoria de competencia a favor del juez federal de Orán, Raúl Reynoso, quien desde esta semana investigará la estructura de la banda que fue desbaratada tras la operación Legado paterno, llevada a cabo por la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal, a cargo de Néstor Roncaglia.

La causa tuvo varios jueces.

En principio fue investigada por el fiscal de Lomas de Zamora, luego pasó a Comodoro Py y es muy probable que quede finalmente en manos del juez Reynoso, quien había ordenado antes la detención de un tal Fernández, en una causa de mayor envergadura aún.

Fuentes judiciales indicaron que Fernández sería la persona que hacía el negocio desde Orán y le hacía llegar a Bezic los cargamentos que luego trasladaban hacia Uruguay.

Creen que la cocaína que intentó pasar a Uruguay, vía Buquebus, el 18 de septiembre de 2014, fue producto de una de esas maniobras.

"Legado paterno"

Así se conoció el operativo policial que puso en la cárcel a Vladimir Bezic.

Esto vino a colación porque Wenceslao Bezic, padre del ahora detenido, prestaba desde Río Negro la pantalla para el negocio ilegal: decían ser importadores y exportadores de manzanas y peras, pero no existe registro de tal actividad. Por último, afirman medios nacionales, la conexión con Uruguay estaba a cargo de Luis Ignacio Fros, alias "el Viejo", también detenido.

Fernández quedó ligado al envío de droga por escuchas y cruces telefónicos en los que dialoga con el exjefe de Recursos Humanos de un multimedio y su padre. Al igual que la esposa de Bezic, Natalia, la mujer del salteño también está procesada en la causa.

Los investigadores creen que ambas estaban al tanto del funcionamiento de la banda, incluso, se sospecha que Bezic se contactaba con Fernández a través de Yanina, su mujer, "para no hacer notar la vinculación" entre los dos hombres, escribió en el procesamiento el juez federal de Lomas de Zamora, Alberto Santa Marina, quien tuvo la causa en el inicio.

Además, Vladimir viajó en varias oportunidades a Orán donde se reunió con su cómplice salteño. Los encuentros están acreditados por tres fotos tomadas por la División Operaciones Federales de la PFA en las que se los observa caminando juntos. Según se desprende del expediente, Vladimir "pagaba en Salta y cobraba en Uruguay".

Mientras Bezic construía una casa en un lote de un country de Benavídez, la pareja salteña hacía lo mismo en un exclusivo country de esta provincia. 

Según lo conocido hasta el momento en la causa, en poco tiempo los socios obtuvieron propiedades y vehículos con valores que, hasta el momento, no pudieron justificar.

Los investigadores llegaron a esta banda tras una comunicación de la DEA en la que informaba la existencia de Johannes Agtereek, un holandés que, a través del aeropuerto de Ezeiza, coordinaría los embarques de clorhidrato de cocaína hacia distintos puntos internacionales, aseguran los medios nacionales.A los 84, en el mismo negocioWenceslao Bezic se halla con prisión domiciliaria en el centro de General Roca, su domicilio. Y renguea al caminar. Tal vez por los años o quizás por la herida en la ingle que dice haber recibido en un asalto que sufrió en Uruguay.El narcoabuelo roquense Wenceslao Bezic lleva delinquiendo 60 años de los 83 que tiene de vida. El último golpe a su raid de película lo recibió cuando su hijo Vladimir Bezic (30) fue detenido en Buenos Aires al pretender pasar 68 kilos de cocaína a Colonia en un barco de Buquebus.Wenceslao, de nacionalidad croata, estuvo, según fuentes nacionales, vinculado al embarque que finalmente produjo la caída de la red de narcos.En Salta y en Orán, sobre todo, operaba el punto más fuerte de la organización internacional de narcotraficantes que pagaba en Salta la mercancía y cobraba en Uruguay.El padre del negocio que los encarcelóWenceslao e Iván nacieron en Solta, una isla de Croacia, en el Mar Adriático. Él tenía 6 años y su hermano 4 cuando el jefe de la familia, Frane Bezic, decidió tomar otro rumbo para dar una vida prometedora para su prole. Pasó por Córdoba y General Roca (provincia de Río Negro).A los 10 años Iván fue enviado pupilo a un colegio religioso, iniciando así un camino que lo llevaría a ser cura. Wenceslao tomó el atajo en la dirección contraria.

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